Normas
para
Jefes de Equipo

 

49 North Great Georges Street, Dublin 1 Teléfono 874 4782

 

Gracias por aceptar la tarea de jefe de equipo. Se te darán especiales gracias y confiamos en que tu proyecto será una experiencia gratificante para ti y para todos aquellos a quienes Dios alargará la mano a través de ti y de tu equipo.

PARTE I
(Antes de que salgas en el proyecto)

Es una buena idea, si es posible, contactar con cada miembro de tu equipo tan pronto recibas tu nombramiento. Esto servirá para alentar a los tímidos que se aventuran a salir por primera vez.

Rogamos confirmes tu nombramiento y notifica tus planes de viaje al miembro del Comité al cargo del proyecto dentro de las dos semanas de recibir la lista de tu equipo. Se recomienda que el máximo número posible de miembros viajen juntos – esto evita la llegada desorganizada en la parroquia, y ayuda a los legionarios locales que puedan ir a vuestro encuentro en el aeropuerto.

Deberás llevar contigo, además de los requisitos ordinarios:

1) Un libro adecuado para uso como agenda.
2) Un cuaderno (para tomar nota de cualesquiera instrucciones recibidos respecto del proyecto, citas con legionarios en destino, etc.)
3) Algunas tésseras.
4) Un Manual, además del tuyo propio, para poderlo dejar a algún sacerdote interesado, o grupo de católicos que puedan formar un praesidium más tarde)
5) Una copia del folleto de Frank Duff titulado “Algunos principios para la Peregrinatio”
6) Un suministro adicional de medallas milagrosas y folletos explicativos, por si algún miembro del equipo las haya olvidado o no las pudiera obtener.


PARTE II
(En el proyecto)

Al llegar, el jefe de equipo (y posiblemente el jefe adjunto) debe procurarse un plano del área del trabajo del cura local o de los legionarios. Si el plano no estuviera disponible, entonces una vuelta rápida por el área debe hacerse, para que pueda ser dividida en secciones para las parejas de visitantes.

Dios Bendiga Vuestra Obra

 

Nota del traductor: Para una más amplia aplicabilidad se han
 suprimido las referencias a legionarios británicos y a una PPC
de una semana que figuran en el texto original.

LEGIÓN DE MARÍA
Senatus de Madrid
Comisión PPC
Traducido del inglés
Laus Deo Virginique Matri
19 de marzo 1999

Sugeriríamos, por ejemplo, que si tu equipo suma 12, lo dividas en dos, es decir, (a) miembros experimentados y (b) sin experiencia. Cada legionario experimentado sería asignado a un área, camino o calle, y tendría un socio inexperto distinto cada día. Esto permitiría a los peregrini llegar a conocer la gente de un área y llevar a cabo los seguimientos.

Una reunión inicial debe celebrarse la noche del sábado con el cura y los legionarios. Esta reunión tendrá el objetivo de presentar los miembros del equipo unos a otros, informarles respecto al trabajo asignado al equipo, hablar de la forma de acercamiento, el coste del alojamiento/comida etc. Esta no debe ser una reunión larga – 45 a 60 minutos serían suficientes.

Se sugiere que las ordenanzas fijas se lean en esta reunión, ya que será muy importante durante el proyecto lo siguiente: “puntualidad en reuniones y trabajo, obediencia en la ejecución del trabajo asignado, y el espíritu apropiado respecto a los demás socios del equipo y a aquellos para quienes se trabaja” en el área.

Algunos de los miembros de tu equipo pueden ser religiosos o seminaristas que no tengan experiencia de socios legionarios. Por esta razón deberás hacer hincapié en que la visita es por parejas; y que la asistencia a las reuniones y la ejecución de los trabajos asignados son de la máxima importancia.
Estos principios se han expuesto en las
“Notas sobre Peregrinatio Pro Christo” y han sido aceptados al firmar el formulario de voluntario.

El equipo debe conocer qué otras organizaciones católicas están trabajando en el área para que se pueda informar a los católicos, que no estén disponibles para pertenecer a la Legión, acerca de ellas y animarles a unirse a las mismas.

Alojamiento: Los peregrini tienen que correr con sus gastos. El desembolso debe hacerse al hospedero al mismo comienzo del proyecto, y debe explicarse que esto es obligatorio. Bajo ningún concepto deben aceptar los peregrini dinero de parte de los sacerdotes de la parroquia.

Es muy importante que los legionarios empiecen a trabajar rápidamente des­pués de la llegada. Siempre debe tenerse presente que los legionarios han hecho un sacrificio bastante grande para tomar parte en esta obra. Han venido llenos de entusiasmo para hacer grandes cosas por Dios, y no debemos permitir que el entusiasmo decaiga. El trabajo debe empezar la mañana del domingo.

Reuniones diarias: Teniendo en cuenta las áreas muy diferentes a las que se desplazarán los equipos, los distintos horarios de Misas, etc., no es posible poner una regla invariable respecto a la hora de la reunión diaria, pero, si resulta posible, debe ser por la mañana y a una hora que permita a los legionarios salir a trabajar a las 10:30 como más tarde. Debe ser una reunión legionaria completa, pero sin acta, y no debe tardar más de una hora.

La agenda debe ser aproximadamente:

Oraciones iniciales.
Lectura espiritual muy corta del Manual.
A cada legionario debe pedírsele los temas importantes del día anterior, y el método de acercamiento debe tratarse constantemente.
Catena – seguida de una allocutio muy corta (sólo unas cuantas frases) de aliento por parte del sacerdote, si está presente, o por parte del jefe de equipo.
Distribución del trabajo (ésta debe decidirse de antemano por el jefe adjunto, con la ayuda de un plano, para ahorrar tiempo valioso en la reunión.)
Después del primer día del trabajo, la agenda puede incluir los casos para seguimiento inmediato.
Oraciones finales.

Bajo ningún concepto debe celebrarse una reunión larga y prolija, no importa cuán interesante sea la discusión, ya que aunque la reunión es necesaria para mantener el sistema y disciplina legionaria, lo importante en un proyecto de Peregrinatio es anunciar el Evangelio, y no lo haréis hablando entre vosotros.

HORARIO TÍPICO DE UN DÍA

Misa y Santa Comunión.
Reunión de la mañana (una hora de duración)
Primera sesión de trabajo (10:30 – 13:00)
COMIDA
Segunda sesión de trabajo (14:30 – 17:00)
CENA
Tercera sesión de trabajo (18:30 – 21:00)
Reunión informal del equipo (es de extremada importancia que cada pareja se siente a escribir un informe del trabajo del día, inmediatamente después de acabar.)

Asegurar que todos los documentos estén preparados del todo y dejados con el sacerdote al final del proyecto.

Las circunstancias locales sugerirán muchas otras maneras en las que el jefe adjunto pueda ayudar tanto al jefe como al equipo, y así contribuir inmensamente al éxito del proyecto.

PARTE III
(DE VUELTA)

Todos aquellos que prometieron rezar por el proyecto deben ser visitados, si es posible, e informados acerca del trabajo.

Los jefes presentarán un informe escrito sobre su trabajo en las dos semanas siguientes a la vuelta, si resulta factible, pero de todas maneras con la menor demora posible. Se requieren copias del mismo para:

- El Senatus que presentó el proyecto.
- La Curia.
- La parroquia en la que tuvo lugar.
- La carpeta del proyecto en la oficina de la Peregrinatio.
- El archivo general de informes del año.

Por eso, si mandas hacerlo tipear, por favor obtén unas seis copias para el Comité. Si lo estás escribiendo a mano, preséntalo al Comité, el cual lo mandará tipear y fotocopiar apropiadamente.

El informe debe contener:

1. Las fechas del proyecto y el nombre de la parroquia.
2. Los nombres de los miembros del equipo.
3. El trabajo encargado y si se llevó a cabo del todo o no, o fue insuficiente.
4. Unos cuatro ejemplos de contactos particulares.
5. Tus propios comentarios sobre el proyecto.

Los informes no han de ser largos y “floridos”, pero tampoco demasiado cortos.

JEFE ADJUNTO DE EQUIPO

Un jefe adjunto de equipo que realmente ayude aliviará considerablemente la carga de liderazgo del equipo. Si no se ha nombrado a uno oficialmente, debes elegir a alguien del equipo. Realmente el jefe debe intentar emplear a tantos miembros como sea posible para tareas tales como:

1. Hacer un listado de no-católicos:
(i) para instrucción con vistas a ser recibidos en la Iglesia.
(ii) interesados en oír más acerca de la Iglesia católica.
(iii) aquellos que simplemente quisieran conversar con un sacerdote.

2. Hacer un listado de matrimonios irregulares.

3. Hacer un listado de los nombres y señas de los católicos no-practicantes.

4. Anotar a personas especiales, tales como las imposibilitadas de salir de casa, que no estén en la lista de visitas del sacerdote, etc.

5. Apuntar a los legionarios activos y auxiliares en perspectiva.

6. Otras tareas, tales como la preparación de la sala de reunión.

Como en el caso del vicepresidente de un praesidium, el jefe adjunto es especialmente responsable de los miembros del equipo en cuanto a:

Conocer a los que están participando en un proyecto por primera vez, y que pueden estar experimentando dificultades. Es una tarea especial que debe confiársele al jefe adjunto.
Distribución del trabajo – obteniendo un plano o los nombres de las calles o caminos que el sacerdote quiere sean visitadas y un croquis de su ubicación. El/ella debe tener una idea del número de hogares en cada calle para que cada día puedan comprobar el progreso y asignar más calles, según sea necesario.
Seguimiento – recordando a aquellos que sean responsables por calles, desde la tercera reunión en adelante, de los casos que deben revisitarse de inmediato.

Una velada social parroquial podría organizarse al final del proyecto, a la cual se invitaría a los contactados tanto católicos como no-católicos.
 
Si es posible para el equipo reunirse a la hora de la comida, esto también es bueno para la moral, pero a veces, debido al tipo de área, esto no es posible y no se debe ocasionar un gasto innecesario por una disposición tal. Es permisible que el equipo tome una tarde libre para una excursión u otra función. Por “tarde” queremos decir desde la comida hasta la hora del té. Debe reanudarse el trabajo a las 19:00 horas.

Los jefes deben intentar comunicar al equipo una gran conciencia de la urgencia de hacer todo el bien posible para la parroquia o área particular durante el tiempo disponible. No se trata precisamente de hacer muchísimas visitas, sino de hacer cada visita como si fuera la única que tienen que hacer durante el proyecto, consolidando los buenos contactos efectuados, revisitando a la gente, muchas veces si fuera necesario, para animarles a dar ese ‘paso adelante’ que les pueda ser difícil, y sacando provecho de los informes de los otros miembros del equipo respecto a como tratar un tipo particular de contacto. Mediante cada legionario, Cristo llama a las puertas. Los visitados puede que nunca tengan otra oportunidad de oír del amor de Dios por ellos.

Si hay un praesidium en el área, el jefe debe tratar con el director espiritual y los legionarios locales la posibilidad de reclutar socios adicionales durante la visita. Si no hay praesidium y el párroco se interesa por tener uno, entonces los nombres y señas de los contactados interesados deben anotarse cuidadosamente y comunicarse a la curia local.

Vienen gracias extraordinarias por la Misa. Por eso, deben ser invitados a acompañaros a Misa tantos no-católicos como sea posible. Podría prepararse una Misa especial con comentario o charla para no-católicos, o una vuelta guiada especial por la iglesia; se le puede sugerir al sacerdote a cargo del proyecto. Cuando los legionarios interesan a alguien en la Iglesia católica, es deseable ponerlo/la en contacto con los sacerdotes de la parroquia. Si hay en la parroquia un grupo “Rito de Iniciación Cristiana de Adultos” debe comunicarse esto a los interesados. A veces los no-católicos son reticentes en cuanto a ver a un sacerdote. Podéis animarlos al respecto.

Debe alentarse a los contactos casuales en las calles, en cafés, tiendas o en los transportes públicos. Muchos resultados maravillosos han procedido de un contacto casual aparentemente sin importancia. Al mismo tiempo debe prevenirse a los legionarios en contra de perder reuniones o trabajos asig­nados debido a contactos casuales, ya que esto terminaría en caos. Estate atento para cualesquiera obras retadoras en el área, tales como rescate callejero, o cualquier otro campo de gran necesidad espiritual u oportunidad apostólica.

Los legionarios en Peregrinatio deben estar convencidos de que tienen algo para dar a cada hogar visitado, a cada persona encontrada. Van a presentar la Iglesia católica y deben estar preparados a hacer precisamente eso. “La Peregrinatio debe ser concebida como un acercamiento directo a aquellos que no tienen fe, proponiéndoles la Iglesia en su plenitud y buscando su adhesión a Ella.” Este objetivo debe mantenerse constantemente ante las mentes de los peregrini. Al habérseles dado la oportunidad de hablar a la gente, los peregrini deben tener presente que éste puede ser el ‘momento de gracia’ especial en las vidas de los contactados.

Al no-católico que ha escuchado nuestra explicación de lo que creemos los católicos, ¿puede preguntársele ahora “ha pensado Ud. alguna vez en hacerse católico”? ¿Puede persuadírseles ahora a los alejados a que retornen a la plena práctica, se olviden de sus anteriores prejuicios y que vuelvan a la plena vida de la Iglesia, no sólo por su propia salvación, sino por que se les necesita en el combate de la Iglesia por las almas? Todo esto exige valor, pero tan sólo ese valor que ha llevado a los legionarios a esta ‘aventura por Cristo.’

Posiblemente recibirás muchas consultas: ¿Qué diremos a los miembros practi­cantes de otras Iglesias? ¿Qué a los que declaran que no creen en Dios? ¿Qué a los Testigos de Jehová? ¿Qué a los judíos? Muchos planteamientos tendrán que probarse:
 
¿Podemos decirle algo acerca de la Iglesia católica?
¿Nos daría su permiso para ocupar unos minutos de su tiempo y decirle algo de la Iglesia católica?
¿Se ofendería si le dijéramos algo de la Iglesia católica?
El comienzo de la unidad es entendernos mutuamente.
Creemos que Jesús nos ha enviado a usted con una invitación especial.

Habrá variaciones en estos métodos, y los legionarios tendrán que probarlas por sí mis­mos. Los legionarios deben ser alentados a entrar en las casas que visitan – la visita en el umbral no es conducente a buenos contactos.

Al obtener permiso de decirles algo de la Iglesia católica, los legionarios deben tener algo listo para contar. El punto central más convincente y definitivo de explicar la Iglesia católica es la Eucaristía, nuestra creencia en la Real Pre­sencia, la promesa de Jesucristo cuando estuvo en la tierra, experimentar la Presencia del Cristo resucitado y glorioso... Pueden expli­carse los cuidados amorosos de Nuestra Señora y su lugar en la Iglesia y los milagros del tiempo presente. Las Medallas Milagrosas deben darse a cuantos la deseen, con una explicación verbal de la maternidad de Nuestra Señora.

Si se puede hacer una visita a las escuelas, conventos y hospitales locales, explicar los propósitos y buscar el interés y oraciones, será muy provechoso para el equipo.

UN SACERDOTE CON EL EQUIPO

Un director espiritual es una tremenda ventaja en un equipo de Peregrinatio. A diferencia del director espiritual de un praesidium, será un miembro plenamente activo del equipo, observando todas las reglas y aceptando el socio y el trabajo que se le asignan cada día, igual que cualquier legionario seglar. No obstante, después de un par de días, aparecerá normalmente una serie de casos problema en los informes, y puede ser necesario que el director espiritual los persiga a solas, en cuyo caso el equipo le dejará libre al efecto.
 
Como se verá, el valor de un seguimiento inmediato de casos problema o urgentes hace esencial el que el director espiritual sea plenamente empleado por el equipo durante todo el proyecto. Por supuesto, los sacerdotes de la parroquia estarán impacientes por hacer tanto cuanto sea posible del trabajo de seguimiento, pero puede que no le sea posible llegar a cada caso de inmediato, y el momento de la gracia es precioso. Muchos darán la bienvenida a una conversación con un sacerdote visitante. El sacerdote, como siempre, es responsable del desarrollo espiritual del equipo, dándoles un mayor amor por la Misa y los sacramentos, particularmente la Eucaristía, alentándoles a rezar un oficio diariamente, y espoleándoles a altas empresas por Dios. Les estimulará a orar y trabajar cada día por milagros, y les dará una vislumbre de las tierras de misión y un conocimiento de su papel en el plan de Dios para la salvación.