Incola "Son lo real"
MISION LAICAL EN
PAPUA NUEVA GUINEA

FAR EAST MAGAZINE

www.legiondemaria.org

 

Tienen que pagar su propio viaje. Tienen que encontrar su propio trabajo. Tienen que ocuparse de sus propios seguros. Son misioneros dedicados, evangelizadores en el mundo de hoy. Son Incolae. Son lo real (1).

El P. Aedan McGrath contando su historia a un grupo de legionarios. Murió en Dublín, el día de Navidad, 2000, a la edad de 94.INCOLA suena como una de esas bebidas refrescantes no-alcohólicas. Ciertamente refresca pero no de la manera que Ud. pudiera imaginar. Incola es latín por residente y un Incola Mariae es un misionero de la Legión de María.

Son misioneros de una clase especial. Dejan atrás un buen trabajo en casa para viajar al extranjero por un período de tres meses, seis meses o uno o dos años. Toman un empleo, frecuentemente uno bajo, para poder afrontar sus gastos y se comprometen a dar cinco tardes de la semana al trabajo apostólico. No reciben ayuda financiera de la Legión, y así a menudo significa que el misionero dedicado tiene que pedir prestado para pagar su viaje al país asignado y entonces devolver el préstamo más tarde.

La idea de Incola empezó hace 25 años y brotó de lo que se llama PPC, que son equipos de legionarios que sacrifican dos semanas de sus vacaciones y pagan todos sus gastos para trabajar como misioneros en el extranjero. PPC es abreviatura por Peregrinatio Pro Christo, o viajeros por Cristo. Esta es la famosa frase asociada con San Columbano.

El P. Bradshaw en Islandia con algunos de sus Incolae Mariae. P. Bradshaw murió en Siberia en 1993.En Islandia hubo tan sólo un obispo y cuatro sacerdotes viejos. El obispo visitó a Frank Duff, el fundador de la Legión, solicitando gente para ayudar en su diócesis. Como resultado de su petición Frank Duff envió equipos PPC a Islandia. Algunos de los equipos decían al retornar que necesitaban más de dos semanas para una evangelización efectiva. La idea se enraizó y eventualmente algunos legionarios sacrificaban sus trabajos en casa y trabajaban como misioneros. Su idea era tener un empleo de día y dar sus tardes al trabajo apostólico y al establecer la Legión. Algunos americanos lavaban botellas de Coca Cola. Chicas irlandesas actuaban como canguros (2). Otros se encontraban hasta las rodillas en el agua, destripando pescado. Los empleos generalmente eran de sueldos bajos, pero suficiente para proporcionales tres comidas. Eran misioneros de verdad, no conociendo cómo resultaría el tema.

Ellos iban muy por cuenta propia y al comienzo no tenían seguros. La Legión insiste en que no se debe dar ayuda financiera de la Legión para apoyar a los Incolae. Se sentía con fuerza que si los misioneros no lo hacían de esta manera, no lo harían ni siquiera.

Cuando el Columbano P. Aedan McGrath volvió del Lejano Oriente en 1978, Frank Duff tenía ansias de verlo. Cuando entró en la habitación Frank Duff sacó un gran plano y lo extendió en el suelo y señaló a las Filipinas. “No puedo dormir por la noche pensando en ese lugar”, dijo. Él quería que el P. Aedan fuera allá para aumentar la Legión de María. El sentir era que si en fin el Lejano Oriente había de convertirse, se haría desde Filipinas.

Una foto antigua del P. McGrath con el P. Francis Lendacky, director espiritual del Senatus de Filadelfia, y Mons. Thomas B. Falls, director espiritual emérito del Senatus de Filadelfia.El P. McGrath ha pasado varios años visitando consejos legionarios en las Filipinas. Entre otras cosas él habló del programa misionera de la Incola. Al principio hubo poca respuesta.

“Eventualmente me di cuenta que [iban] al extranjero en busca de empleos pero que no estaban haciendo trabajos apostólicos”, dijo el P. Aedan. “Así que les contacté. Había este contratista de construcción en Brunei, por ejemplo. Por las tarde empezó a fundar praesidia”. Entonces escribió a los obispos en el Pacífico. De entrada la respuesta era descorazonadora pero hoy los Incolae trabajan en Papúa Nueva Guinea, Fiji, Kiribati y Samoa Occidental. Trabajan en varias capacidades en universidades, en institutos y en instituciones de formación de maestros. Todos tienen títulos universitarios. Sin embargo no es necesario para los socios tener títulos universitarios, pero deben ser capaces de hacer un trabajo asalariado.

El sueño de Frank Duff era tener evangelizadores que viven vidas normales. Esperaba que el mundo aún tuviese gente generosa que contemplaría más el trabajo por hacer que premio financiero alguno. En los últimos veinte años ha habido suficiente evidencia de que haya mucha gente así. Una bebida no-alcohólica dura tan sólo unos minutos y entonces se acabó. Los misioneros duran para siempre. ¡Pues, eso es lo real!

(1) Auténticos.
(2) Baby sitters, cuidabebés.

Traducido al español por Frank Kures, del Senatus de Madrid, España.

Fotos:
1. El P. Aedan McGrath contando su historia a un grupo de legionarios. Murió en Dublín, el día de Navidad, 2000, a la edad de 94.
2. El P. Bradshaw en Islandia con algunos de sus Incolae Mariae. P. Bradshaw murió en Siberia en 1993.
3. Una foto antigua del P. McGrath con el P. Francis Lendacky, director espiritual del Senatus de Filadelfia, y Mons. Thomas B. Falls, director espiritual emérito del Senatus de Filadelfia.