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Reflexionando para Vivir
Mons. Mario Teixeira Gurgel, SDS
www.legiondemaria.org

 


1.- Invocación al Espíritu Santo
Ven Espíritu Santo (Tessera)

2.- Rezar el Ave María.

3.- Leer fragmento del Manual elegido y los tres puntos de reflexión sobre el mismo, pausadamente.

La Legión de María es una asociación de católicos que, con la aprobación eclesiástica, han formado una Legión para servir a la Iglesia en su perpetua lucha contra el mundo y sus fuerzas nefastas, acaudillados por Aquella que es bella como la luna, brillante como el sol, y -para el Maligno y sus secuaces- terrible como un ejército en orden de batalla: María Inmaculada, medianera de todas las gracias. (Manual Cap. 1 Pág. 1)

a) La guerra contra el mal: desde que el hombre se rebeló contra Dios hay una constante guerra entre el Bien y el Mal.
Esta guerra se traba, en primer lugar, dentro del propio corazón humano porque: "Del corazón proceden los malos deseos, asesinatos, adulterios, inmoralidad sexual, robos, mentiras, chismes" (Mt 15, 19).
También el propio ambiente social, dominado por el Maligno, es corrupto. Así mismo los mas santos respiran un aire de pecado que amenaza infiltrarse en sus corazones si no estuviesen atentos, "Al negarse con frecuencia a reconocer a Dios como su principio, rompe el hombre la debida subordinación a su fin último, y también toda su ordenación tanto por lo que toca a su propia persona como a las relaciones con los demás y con el resto de la creación" (Gaudium et Spes 13,1). Por eso el propio Jesús pide al Padre que libre a los apóstoles: "No te pido que los saques del mundo, sino que los defiendas del Maligno" (Jn 17, 15) Y San Pedro advierte: "Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el demonio, ronda como un león rugiente, buscando a quién devorar" (1Pe 5, 8).

Después dialogar con Jesús y María, y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me está diciendo?

¿Qué es lo que Dios está deseando de mí?

Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "[Dios mío], los hombres te consultan sobre lo que quieren oír, pero no siempre quieren oír lo que tú les respondes. Y el buen siervo tuyo es aquél que no se empeña en oírte decir lo que a él le gustaría, sino que está sinceramente dispuesto a oír lo que tú le digas" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar?

 

b) La Legión
El Cristiano no puede asistir pasivamente a esa guerra.
Para ser digno del nombre de Cristo no le basta preservarse del mal. Debe asumir la ofensiva, alistándose como operario en la viña del Señor, "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos" Mt 9, 37; Lc 10, 2). Como afirma el Vaticano II: "Los laicos... no solamente están obligados a cristianizar el mundo, sino que además su vocación se extiende a ser testigos de Cristo en todo momento en medio de la sociedad humana" (Gaudium et Spes 43,4).
Pero una acción puramente individual es ineficaz contra el enemigo,
que usa todos los medios y se organiza para combatir a Dios. De allí la importancia de una "Legión" que, organizada y cohesiva se disponga a combatir por el Evangelio.

Después dialogar con Jesús y María, y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me está diciendo?

¿Qué es lo que Dios está deseando de mí?

Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "[Dios mío], los hombres te consultan sobre lo que quieren oír, pero no siempre quieren oír lo que tú les respondes. Y el buen siervo tuyo es aquél que no se empeña en oírte decir lo que a él le gustaría, sino que está sinceramente dispuesto a oír lo que tú le digas" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar?

 

c) Acaudillados por María Inmaculada
Por disposición del propio Dios, es María quien debe comandar la Legión de los discípulos de Cristo. Como se afirma en Génesis 3, 15, Dios dice: "Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya." Aquella que nunca estuvo bajo el dominio del mal porque es "Inmaculada", y que todo lo puede junto a su Divino Hijo, es quien nos dirigirá y no asegurará la victoria.

Después dialogar con Jesús y María, y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me está diciendo?

¿Qué es lo que Dios está deseando de mí?

Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "[Dios mío], los hombres te consultan sobre lo que quieren oír, pero no siempre quieren oír lo que tú les respondes. Y el buen siervo tuyo es aquél que no se empeña en oírte decir lo que a él le gustaría, sino que está sinceramente dispuesto a oír lo que tú le digas" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar?

 

4.- Rezar el Padre Nuestro.

5.- Oración final.
Señor, concédenos a cuantos servimos bajo el estandarte de María, la plenitud de fe en ti y confianza en Ella, a las que se ha concedido la conquista del mundo. Concédenos una fe viva, que, animada por la caridad, nos habilite para hacer todas nuestras acciones por puro amor a Ti, y a verte y servirte en nuestro prójimo; una fe firme e inconmovible como una roca, por la cual estemos tranquilos y seguros en las cruces, afanes y desengaños de la vida; una fe valerosa, que nos inspire comenzar y llevar a cabo sin vacilación, grandes empresas por tu gloria y por la salvación de las almas; una fe que sea la Columna de Fuego de nuestra Legión, que hasta el fin nos lleve unidos, que encienda en todas partes el fuego de tu amor, que ilumine a aquellos que están en oscuridad y sombra de muerte, que inflame a los tibios, que resucite a los muertos por el pecado; y que guíe nuestros pasos por el Camino de la Paz, para que, terminada la lucha de la vida, nuestra Legión se reúna sin pérdida alguna en el reino de tu amor y gloria. Amén.