El Seminarista y la Legión de María
Para Seminaristas, Diáconos y los recién ordenados
Por Frank Peffley y Marcus Pollard
www.legiondemaria.org
Publicado por la Revista Maria Legionis, edición publicada para Estados Unidos

Lo valioso de la Legión de María en la formación Sacerdotal y la Vida parroquial para los Seminaristas, Diáconos y los recién ordenados.

La Legión de María es básicamente una organización laica, que ofrece un medio probado de santidad a sus miembros y a entusiastas apóstoles de la Iglesia. Pero su éxito está en último término en las manos del sacerdote: La experiencia ha demostrado que su efectividad puede ser en gran medida reducida ó tremendamente mejorada por el modo en que el sacerdote la acepta y la maneja. Eso por sí mismo, sería un motivo suficiente para educar a los seminaristas y sacerdotes acerca de la Legión de María. Pero más importante aún, es que la Legión da un apoyo mayor de parte de la feligresía debido a que ofrece al sacerdote un sólido método, Mariano, centrado alrededor de Cristo para santificar a la gente y un sistema único, comprobado para alimentar a los apóstoles laicos. Estas personas agraciadas no sólo dependen de la ayuda del sacerdote para discernir y fomentar su llamado personal a la santidad, sino que también proveen al sacerdote con invalorables cooperadores para la extensión de su misión parroquial.

LA FELIGRESIA NECESITA AL SACERDOTE

Como futuro sacerdote, el principal deber del seminarista será santificar a su gente. Esto se logrará principalmente celebrando la Misa, los sermones y la administración de los Sacramentos. El sacerdote debe ayudar a su feligresía y esforzarse hacia la santidad (Decreto sobre el Ministerio y Vida de los Sacerdotes, 5) y cumplir su obligación de extender su fe Católica (Decreto sobre el Apostolado de los Laicos, 3). El Concilio Vaticano segundo dejó bien claro que cada miembro de la Iglesia tiene la "obligación de extender la Fe con lo mejor de sus habibilidades" (Constitución Dogmática de la Iglesia, 17) Será el deber del sacerdote el ofrecer a sus parroquianos los medios por los cuales ellos pueden lograr que sus vocaciones crezcan en santidad y que evangelicen, El deber de evangelizar es asignado a la feligresia por la recepción de los Sacramentos del Bautizo y la Confirmación y por el llamado personal de Cristo (Apostolado de los Laicos, 3). A una parte de la feligresía se le da carismas apostólicos específicos para la edificación. de la Iglesia (Constitución sobre la Iglesia, 12). Estos miembros de la feligresía son especialmente advertidos; (como todos los feligreses, dependiendo de las gracias que hayan recibido, de que su salvación esta en peligro "si ellos fallan en responder en pensamiento, palabra y obra a esa gracia" (Constitución sobre la Iglesia, 14). Como resultado de esa preocupación semejante a la de Cristo por su rebaño, el sacerdote se ocupa de que sus parroquianos respondan a los dones que Dios les ha dado, como los cánones 528 y 529 del nuevo Código de la Ley Canónica especifican. Además, un sacerdote humilde e iluminado se dará cuenta que no puede cumplir las responsabilidades apostólicas de la Iglesia por si mismo y que necesita la ayuda de la feligresía (Constitución sobre la Iglesia, 30).

El sacerdote de la parroquia puede promover al apostolado laico tanto por medios directos como indirectos. Desde el púlpito y desde el aula, él puede presentar la importancia del apostolado a los laicos y la responsabilidad que cada Católico tiene de discernir y responder a los dones dados por Dios.

El sacerdote tambien puede trabajar para establecer Asociaciones apostólicas especificas y fomentar la pertenencia a ellas en la parroquia. Mas, indirectamente, puede enfatizar a los padres el deber de ayudar a sus hijos a encontrar sus vocaciones y responder generosarnente.

Sin embargo, todas estas ideas presuponen la propia familiaridad del pastor con las diferentes clases de actividades laicas en la Iglesia. Aquí hay una tarea específica donde el Seminario puede ayudar a familiarizar a sus hombres con grupos apostólicos efectivos.

LA LEGION EN EL SEMINARIO

Con el "praesidium" (unidad básica local) de la Legión de María en el Seminario, un joven puede familiarizarse, y más aún, volverse un experto en un sistema que luego puede usar tanto para santificar a su gente como para formarlos en apóstoles laicos. Se dará cuenta que la Legión es una herramienta, un instrumento pastoral que, cuando es aplicado apropiadamente por el sacerdote, puede proveer a la feligre­sia con un sistema que incrementa sus conocimientos de la fe Católica, desarrolla su vida de oración y simultánemanete lleva esa fe a otros. Con referencia a la formación pastoral que un hombre debería conseguir en el Seminario, la carta de 1970 de la Santa Sede sobre formación Sacerdotal declara que él debería ser capaz de reclutar "el apoyo de la feligresía para fomentar y desarrollar su propio apostolado especial" (Un esquema Básico para Entrenamiento Sacerdotal, 95).

No hay mejor manera de aprender para un seminarista acerca de la Legión de María que ser un miembro de un praesidium. Asistiendo a las reuniones semanales y haciendo las dos horas de trabajo apostólico de acuerdo con el espíritu de la Legión, un seminarista puede ver por sí mismo lo que la Legión puede hacer en su parroquia. La reunión semanal para el Rosario y las oraciones de la Legión, los informes del trabajo apostólico, las lecturas espirituales, la discusión y la "allocutio" (una charla corta por el director espiritual del praesidium) ofrecen al seminarista tanto una formación en la vida espiritual como un entrenamiento en el cuidado pastoral de las almas. Los miembros de la Legión de María son entrenados y moldeados para ser apóstoles y se les enseña también a hacer su trabajo apostólico en unión con María y a esforzarse concientemente en ver y servir a Cristo en cualquier persona que encuentren (Manual de la Legión Pág. 43). Bajo la guía del Espíritu Santo (a quien los miembros ofrecen dedicarse al momento de ingresar dentro de la organización), los legionarios esperan acercar cada alma que encuentran a Cristo. De acuerdo con las enseñanzas del Concilio acerca de la maternidad espiritual de María en la Iglesia y en cada uno de sus miembros, Cristo, Quien se encarnó por el poder del Espíritu Santo y la cooperación de la Madre Bendita (Constitución sobre la Iglesia, 53). Dondequiera que el apostolado es exitoso, es debido a que el apóstol ha sido un instrumento efectivo del Espíritu Santo y la Madre Bendita, haciendo realidad el nacimiento de Cristo en las almas. Desde que el sacerdote tendrá como su objetivo su propia santificación y la de su gente, él verá a la Legión como la influencia maternal de de María operando también en su vida y en la de su gente.

A Y U D A   P A R A   S A C E R D O T E S   O C U P A D O S

Una vez que un sacerdote es ordenado usualmente se vuelve muy ocupado. Su agenda está llena de citas, reuniones, instrucciones para los conversos y parejas comprometidas, horas santas, visitas al hospital local, etc. Puede pensar que el ser un director espiritual de un praesidium además de todo esto, le tomaría mucho de su tiempo, desde que la reunión semanal de la Legión usualmente dura una hora y media. Pero, aunque parezca extraño decirlo, esa hora y media podría equivaler a hacer treinta horas de trabajo pesado cada semana. Aquí está el por qué:

Los socios activos de la Legión se comprometen a un mínimo de dos horas semanales de trabajo apostólico. Si un sacerdote tuviera quince miembros en su praesidium, se le "garantizaría" al menos treinta horas de trabajo apostólico cada semana. Esto querría decir que estos legionarios estarían consolando a los inválidos, ensenando Catecismo, visitando prisiones y hospitales manteniéndose en contacto con católicos fríos o resentidos y visitando puerta a puerta en busca de los que no tienen iglesia o están alejados de ella y todo en el nombre y bajo la influencia del sacerdote parroquial. Esa hora y media empleada en la reunión como guía, animando y espiritualizando a sus miembros representa para el Director Espiritual una tremenda cantidad de trabajo apostólico realizado. Piense en cuanto le tomaría a un solo sacerdote lograr todo esto.

Aún si un sacerdote fuera capaz de lograr todo esto por si solo cada semana, ¿qué pasaría?. A lo mejor tres cosas: primero que hay la posibilidad que el sacerdote pudiera ser sobrecargado con trabajo y eventualmente agotarse; ó al estar tan atado con su carga de trabajo, puede que no sea capaz de llegar a cada uno de los que necesi­tan una visita de la Iglesia; pero lo más importante de todo, si un sacerdote pudiera hacer todo el trabajo por si mismo, estaría Privando a los laicos de su derecho y deber de ser apóstoles. El hacer trabajo apostólico es formativo y santificante. El no animar a los lai­cos a hacer su trabajo apostólico en la comunidad seria perjudicial a su bienestar espiritual y, de hecho, aín a su propio ministerio sacerdotal, desde que no podría llegar a muchas almas dentro y fuera de la Iglesia.

L A S   T R E S   " C "

El sacerdote podría usar a sus Legionarios para que logren los tres tipos de trabajo apostólico: CONSOLACION - CONSERVACION - y CONVERSION.

CONSOLACIÓN: Visitar a los ancianos, los enfermos, los discapacitados, los deudos.

CONSERVACIÓN: Haciendo regresar a los indecisos y a los Católicos alejados a la práctica de la fe.

CONVERSIÓN: Ofreciendo la totalidad de la Verdad revelada a aquellos que no la tienen.

Esta es una de las principales razones por la que un seminarista debería tratar de aprender lo que mas pueda acerca de la Legión en el Seminario. Lo capacitaría a llevar a cabo su vocación sacerdotal y avanzar en su misión de extender el reino de Dios en la tierra.

La idea de que un sacerdote reúna alrededor de si un grupo de almas elegidas para ayudarle en su trabajo sacerdotal tiene al más grande de los modelos - el Mismo Señor Jesucristo - Él no escogió convertir al mundo por si solo sino que junto a su alrededor doce apóstoles a quienes Él instruyó, formó y después los envió con el mandato que enseñaran a todas las naciones (Mateo, 28-19). El sacerdote católico es un "alter Cristus" (Otro Cristo) y que sería más parecido a Cristo que el reunir alrededor de si, instruir, entrenar y enviar en Su Nombre y en el de la Iglesia, a ofrecer los tesoros de su fe a todos?. Si el sacerdote va a ser un imitador de Cristo, y de hecho es un ALTER CRISTUS, no tiene otra alternativa que usar a otros en su trabajo de propagar la fe. Mas aún, los laicos deben depender del sacerdocio y de la jerarquía para guía y dicernimiento en la ejecución de su trabajo apostólico. Se hace una rnención especial en los capítulos cuatro y seis del "Decreto sobre los Laicos" para que la Iglesia asegure el entrenamiento y capacitación apropiada de los apóstoles laicos y que promuevan el establecimiento de Asociaciones para que puedan afiliarse a ellas. Los pastores están para promover la actividad apostólica laica (Constitución sobre la Iglesia, 37) y ver que los tres principales campos de trabajo del esfuerzo apostólico laico están siendo realizados: a) evangelización y catequesis; b) renovación del orden temporal; y e) trabajos de caridad y misericordia (Decreto sobre los Laicos, 6 y 31).

ALCANCE QUE INCLUYE TODO

La mayoría de los sacerdotes son asignados a una parroquia dentro de la diócesis a la que pertenecen. De acuerdo al "Código de la Ley Canónica", los Sacerdotes parroquiales tienen una responsabilidad hacia todas las almas que viven dentro de los límites parroquiales (Código, Canón 528). Esto incluye a Católicos practicantes, alejados y no Católicos. ¿Cómo podría un sacerdote esperar poder visitar o entrar en contacto personal con toda esta gente si no movilizara toda su feligresía para visitarlos en su nombre?. Esto lo hacen regularmente los legionarios en su programa de evangelización puerta a puerta (un trabajo que distingue a la Legión), donde cada casa dentro de los límites parroquiales es visitada y se establece así contacto amistoso cuando se hacen las visitas subsiguientes.

Los legionarios tienen algo que ofrecer a cada persona que conocen: al ateo ó agnóstico le presentan la idea de Dios y los principios fundamentales del Cristianismo ya sea con palabras o con el ejemplo; al no Católico le ofrecen la plenitud de la Verdad revelada que solamente se encuentra en la Iglesia Católica; al Católico alejado se le una palabra gentil y de ánimo y se le hace una invitación para retornar a la práctica de la fe; a los Católicos practicantes, los legionarios los animan a interesarse en cosas espirituales, tales como la Misa diaria, una vida más rica en oración; y una mayor participación en actividades parroquiales u organizaciones. La experiencia ha demostrado que la respuesta de la gente a esta visita puerta a puerta hecha por católicos ha sido excelente. Se alegran mucho en saber que la Iglesia Católica esté llegando a su propia gente y que están haciendo contacto amistoso con aquellos que no profesan su fe. Debido a este trabajo, muchos no católicos y no cristianos han deseado aprender más acerca del Catolicismo y se han inscrito para las clases de instrucción parroquiales. Se han encontrado a discapacitados que se hallaban con necesidad de ayuda, se han descubierto familias con niños no bautizados y casos de matrimonios que son llevados al sacerdote para que él los atienda.

¿ M A S   T R A B A J O   P A R A   E L   S A C E R D O T E ?

¿Pero no significa esto, después de todo, menos trabajo para el sacerdote?. No necesariamente. Mucho de este trabajo no cubierto podrían retomarlo los praesidia de la parroquia. Por ejemplo, los legionarios podrán continuar visitando a los ancianos y los discapacitados; podrían dar las instrucciones individuales a largo plazo para aquellos que quieran entrar a la iglesia, preparándoles para sus "exámenes finales" con el sacerdote; podrían establecer contactos con niños que no están atendiendo al Catecismo, etc. Por supuesto que el sacerdote se ocuparía de los casos matrimoniales y otros casos de naturaleza más delicada y los legionarios podrían seguir cuidándolos posteriormente en forma especial y confidencial en su nombre.

Digamos que los miembros de la Legión, yendo de puerta en puerta, han visitado un millar de casas durante el curso de un año. Cotinuarán visitando cincuenta casos que necesitan seguimiento. Los sacerdotes podrían entonces concentrarse en los quince ó veinte casos "urgentes" que requieren su atención. Imagínese cuánto tiempo le hubiera tomado a los sacerdotes visitar el millar de casos por su cuenta y mantener contacto regular con los que necesitaban un seguimiento. Realísticamente, no hay tanto tiempo en la agenda diaria del sacerdote. Pero con el praesidium haciendo el trabajo de base, los sacerdotes pueden concentrar su atención en el corazón de la materia. Los legionarios pueden hacerse cargo de los deberes "ordinarios" de contacto personal sacándolos de las manos de los sacerdotes y presentándole los casos "extraordinarios" que requieren. la gracia especial del sacerdocio, Los legionarios hacen los surcos, la siembra y el cultivo, los sacerdotes el recojo y la cosecha. Esto es cooperación, un ejemplo ideal de lo que el Segundo Concilio Vaticano quiso decir cuando llama a trabajar en armonía con el sacerdote y se les habló de corresponsabilidad.

E L   P R O P I O   C U E R P O   M Í S T I C O   D E L   S A C E R D O T E

Así como el Señor añadió a Sí Mismo a los Apóstoles como los primeros miembros de SU CUERPO MÍSTICO, de la misma manera el Sacerdote de la Legión (alter Cristus) se puede decir que"tiene miembros", es decir, tiene "un cuerpo místico". Esto significa que tiene extensiones de sí mismo yendo a lugares y tocando gente que no podría tocar jamás. Su sacerdocio conoce una cierta plenitud desde que él ofrece a sus parroquianos una vocación laica, una participación en su propio sacerdocio aunque todavía genuinamente "laica" en su expresión (un subproducto de este arreglo en la vida del sacerdote es el efecto de un grupo de católicos fieles que comparten la visión que él tiene de su propia vocación. Muchas veces ellos se convierten en un círculo de amigos sanos y leales. en. medio de los cuales el sacerdote célibe puede moverse con comodidad y encontrar un ambiente que le ayude a contrarrestar el peligro vocacional de la soledad).

Algunos piensan de la Legión como una mera organización para promover la actividad apostólica laica, pero es mucho más que eso. Puede ser una "norma de vida" para los laicos. Tiene muchas de las cualidades de una orden religiosa, pero traducidas a un estado laico. Tiene el espíritu de la "Vida religiosa" sin los votos y estructura externa. El católico ordinario, como un miembro de la Legión, conoce el crecimiento de la vida de oración de la Iglesia y se convierte en misionero dentro de los propios límites de su parroquia. El sistema de la Legión presenta una disciplina que es capaz de producir gran virtud y santidad en los miembros de la Legión y una sólida flexibilidad que le permite a la feligresía vivir su vocación en el mundo ya sea como médico, como ama de casa, como maestro, etc. Con la Legión de María los sacerdotes tienen un modo de vida que ofrecer a su gente laica, una expresión de la vocación cristiana la cual los santificará, los formará en apóstoles y los educará en las verdades de la Fe; les dara los medios para atraer al Catolicismo a aquellos que están sin ese gran tesoro ó a aquellos que por una razón u otra, se han separado de nuestra Iglesia. La Legión es descrita en el Manual como la "levadura de la comunidad". Si es usada en. su potencial la Legión puede ser la levadura que levante el nivel espiritual de la Parroquia, mientras que al mismo tiempo: ayuda a transformar el orden secular. Esto cumple así con, el deseo del Concilio Vaticano II que pide a los laicos el santificar el orden secular en el cual viven, "de la misma manera que la levadura" (Constitución sobre la Iglesia, 30).

LOS EMBAJADORES DEL SACERDOTE

La Legión lleva al sacerdote al pueblo, no siempre en persona pero si en influencia. Debido a que la Legión es laica, sus recursos son innumerables, sin embargo trabaja en unión inseparable con el sacerdote. Ellos van como "sus misioneros, como sus representantes. San Pío X ha dicho, "Lo que es más necesario en estos momentos es el tener en cada Parroquia un grupo de Laicos al mismo tiempo virtuosos, iluminados, comprometidos y realmente apostólicos". Un grupo de gente laica dedicada, hombres y mujeres de todas las edades, compartiendo la visión del sacerdote, debería tener una presencia en cada parroquia porque sin un grupo de esta naturaleza, el sacerdote solo podrá realizar una fracción de su potencial. Pío X escribió que "El apostolado laico debe ser considerado por los sacerdotes como una definida parte de sus ministerios, y por los fieles como un deber de su vida Cristiana". Los sacerdotes podrían ofrecer a cada grupo, en especial a la juventud y niñez, una oportunidad de ser espiritualmente activos en la Iglesia motivándolos a ingresar a los praesidia juveniles (11 a 14 años), a los intermedios intermedios (de 15 a 18 años) y a los semilleros (a los menores de 10 años ).

ESCUCHANDO EL LLAMADO DEL VATICANO II

Es solo cuestión de tiempo antes que la gente se de cuenta que la Legión de María es exactamente lo que los Documentos del Vaticano II están pidiendo para la Iglesia. Este Concilio Vaticano declaró que cada católico tiene la obligación de esforzarse por la santidad propia y por ser apostólico; por aprender más acerca de su Fe y por ayudar a transformar el orden temporal. El Concilio llamó a la movilización a todos los laicos Católicos (Decreto sobre los Laicos, 3) lo cual es casi imposible sin una organización como la Legión de María. Más aún, el Concilio sostuvo que Nuestra Señora era el modelo y fuente del Apostolado en la Iglesia. María es el apóstol preeminente, no solamente por su ejemplo, sino también por la Divina Voluntad, y por el rol indispensable de transmitir la vida de gracia (Decreto sobre los Laicos, 4). La Legión no solamente tiene a María como su ejemplo, sino que exhorta a sus miembros a vivir sus vidas en unión con Ella, una espiritualidad respaldada por el Papa Juan. Pablo II en su Encíclica MADRE DEL REDENTOR, donde él presenta a la "Verdadera Devoción de María" de San Luis de Montfort. Pío XI también pedía que el apostolado laico fuera llevado en dependencia total de la Madre de Dios y en completa cooperación con el sacerdote. El Concilio Vaticano II demanda una evangelización: laica y demanda lealtad hacia los pastores, Obispos y al Magisterio (Constitución sobre la Iglesia, 37). Desde sus primeros días la Legión ha cumplido y continuará cumpliendo estos pedidos, habiendo hecho de la Evangelización su primerísima prioridad y habiendo enmarcado en su Constítución la necesidad de obtener permiso del Ordinario de una diócesis y del Pastor de una Parroquia con el fin de organizar la Legión allí y poder trabajar.

AHORA ES EL MOMENTO

El momento de aprender acerca de la Legión es, como seminarista, cuando los deberes del sacerdocio todavía están más adelante. Algunos seminaristas son lo suficientemente afortunados en tener uno o dos praesidia en su seminario, mientras que otros podrían obtener permiso para comenzar uno si lo pidieran. Al entrenar un grupo de diez futuros sacerdotes de la Legión: se estaría en efecto influenciando a miles y miles de almas y al mismo tiempo ayudando a asegurar aquellas diez vocaciones sacerdotales. Al usar a la Legión cada uno de estos sacerdotes podría multiplicar su influencia 30, 60 y 100 veces. Si un seminarista no pudiera ser miembro de la Legión durante el año escolar, podría unirse al praesidium parroquial en la vecindad durante el verano y durante las vacaciones entre semestres. Si esto no fuera posible, podría estudiar el Manual de la Legión por su cuenta; porque es un clásico espiritual disponible en cuarenta lenguas y dialectos, que contiene un tesoro de vida interior sabiduría práctica para el laico apostólico moderno. El estar en la Legión mientras se es seminarista no requiere un montón de tiempo, desde que el apostolado impartido a cada joven por el seminario mismo seria suficiente para el apostolado de la Legión. La reunión semanal y la oración diaria de la CATENA (que comprende principalmente el Magníficat) serían los únicos otros deberes de los miembros. Las reuniones del praesidiun en el seminario serian conducidas del mismo modo que las reuniones usuales de la parroquia y, de esta manera se estaría educando al futuro sacerdote en el sistema apropiado y en el espíritu de la Legión. Las reuniones serían un campo de entrenamiento, proveyendo a la Iglesia con futuros directores espirituales y expertos en el sistema de la Legión.

No es inusual para los pastores el asignar a los nuevos diáconos ó sacerdotes ordenados para ser los directores espirituales del praesidium parroquial. Al haber tenido una sólida experiencia en formación legionaria, el sacerdote o diácono recién ordenado, sería un efectivo y auténtico director espiritual de fuerza motivadora. Si ninguna Legión de María existiera en su Parroquia, él tendría el conocimiento y experiencia para comenzar una y verla florecer.

Un simple conocimiento académico de la Legión de María no puede ser comparado a la experiencia ganada por una real pertenencia a ella. Uno puede saber "acerca" de la Legión, y aún no "conocerla". De ahí la importancia del praesidium en el seminario y la necesidad de un gran número de seminaristas legionarios. Para el momento en que ellos hayan alcanzado la ordenación, estos seminaristas habrán aprendido la filosofía de la acción religiosa y habrán procedido a ir a sus parroquias con medios de poder movilizar a la feligresía. Ya que más allá de la Ordenación les espera un mundo a estos futuros sacerdotes que así sabrán como moldear a los laicos y santificarlos y de esta manera guiar al mundo para el bien y en ese proceso realizarse ellos mismos

Traducido al idioma español por Ericka Block de Yáñez del Senatus de Lima, Perú..

El violeta es la disciplina. No tenemos faltas de puntualidad. Un día los relojes marchaban un poco atolondrados: uno marcaba las 4:05 y el otro las 4:15. Para hacerles justicia a ambos, decidimos tomar la vía media, y comenzamos a las 4:10. La Hna. Paz llegó al segundo misterio del rosario. Luego se consoló al oírnos contar la historia de los relojes locos.

El añil es la escrupulosidad. No hay vez que no haya obras. Animado ante las realizaciones de los oficiales, el Hno. Ruperto señaló: "Parece que todas las veces os hacéis la competencia unos a otros". Somos ocho en nuestro praesidium: cuatro "veteranos": los demás miembros noveles. En el espacio de 52 semanas, el praesidium ha registrado un total de 1,195 horas de trabajo.

El azúl es la fraternidad. Antes de empezar las reuniones, pasamos un "rato de precalentamiento"; y, después de la reunión, otro de "camaradería". Estos ratos suelen durar sólo de 15 a 20 minutos, y en ellos gozamos del mutuo compañerismo.

El color verde lo constituye la participación general, especialmente en el estudio del Manual, que a nosotros nos gusta llamar "intercambio de ideas" sobre la lectura espiritual. Hablamos sobre lo que se ha leído. En la última reunión, por ejemplo, nos quedamos sin saber qué decir ante la cuestión que nos planteó la Hna. Cándida: "Si María es la General de la Legión, ¿qué grado le corresponde a San Gabriel?" Después de pensar un momento en silencio, el Hno. Art dijo: 'Dejémosle la respuesta a la Comisión Decretal". Los intercambios no duran nunca más de siete minutos.

El amarillo es el humor. Lo tenemos a cada paso. He aquí algunos ejemplos tomados de las anotaciones: El Hno. Epifanio contaba que un niño pensaba que "Virgo Veneranda" (nombre de otro praesidium) era un nombre de chico. La Hna. Paz decía que la puerta de la casa de un cliente la habían encontrado cerrada con unas medias de nylon. La Hna. Carmel refería que una pareja, en contacto con la Legión, había abandonado a medianoche la casa, junto con su niño, que estaba preparándose para recibir el bautismo, con el fin de sustraerse al pago del alquiler. Una señora (que rezaba ante la venerable imagen de Quiapo) estaba maldiciendo a una vecina que la maltrataba. Al tratar la legionaria de convencerla de retractarse de la maldición, ella le preguntó: "¿Debo volver a Quiapo a hacerlo?" Dos legionarias, las Hermanas Joaquina y Joaquín, fueron a hacer entrevistas a un colegio chino. Un sacerdote salió a recibirlas. La Hna. Joaquina le dijo: "Le presento a la Srta. Joaquín; yo me llamo Joaquina; como ve, su apellido es mi nombre de pila. Y usted, ¿cómo se llama Padre?" "Me llamo Lucas Chao", respondió. Y la Hna. Joaquina repuso: "Entonces su nombre es igual que mi apellido". El P. Chao estaba aturdido. Siguiendo la broma en la reunión el Hno. Presidente añadió: "Y con la casa de la Hna. Paz, situada en la calle de San Joaquín, resulta que el praesidium Foederis Arca está totalmente joaquinizado".

El color anaranjado lo componen los siguientes logros: matrimonios convalidados, 10; bautismos, 16; entronizaciones del Sagrado Corazón, 1; confesiones, algunas después de un gran lapso, 10. La asistencia en 52 semanas: 13 semanas, es decir, el 25 % de las reuniones del pasado año, hemos tenido una asistencia del 100%. Contamos con ocho miembros activos, de los cuales tres son pretorianos. Hemos impartido instrucción religiosa a los adultos de la casa parroquial: a los niños (todas las semanas), en el puesto de la policía, y a niñas retrasadas, en sus casas. Nuestros auxiliares: auténticos maestros: 1 hermano laico coadjutor, 31 auxiliares y 23 principiantes.

El color rojo es la iniciativa, el 90 % de la cual se debe a nuestro venerado Presidente. El párroco nos ha confiado la tarea de editar y distribuir la hoja parroquial The voice (La Voz). Se publica semanalmente. Se daba la dificultad de conseguir noticias. El presidente la solucionó recurriendo a la colaboración de otros praesidia; les dijo que fuentes de noticias podrían ser los consejos de Barrio y los clubes juveniles de la ciudad. Encontramos dificultades en tener al día los plazos. El Hno. Presidente las resolvió haciendo comenzar todas las suscripciones la primera semana del mes y empleando bellas fórmulas de cortesía, tales como un cordial "muchísimas gracias". La dificultad de mantener activo a los colaboradores fue solucionada llevándolos de excursión en determinadas ocasiones.

Todos los colores se transforman en blanco, y nuestro "blanco" es la pureza y la belleza de nuestra Señora, a la cual debemos toda la inspiración y aliento que ella y los unidos a ella (nuestros Superiores Legionarios del Senatus y de la Curia Rizal, nuestros amigos, bienhechores y colegionarios) nos proporcionan para realizar el trabajo con AMOR, esa cosa tan maravillosamente santa.