Año jubilar por el
25º aniversario de las apariciones marianas en Ruanda
Fuente Zenit.org
La diócesis rwandés de
Gikongoro ha anunciado un año jubilar para celebrar los 25 de la primera
aparición de la Virgen María en Kibeho.
El lugar, donde comenzaron las apariciones marianas en 1981, no sólo es
meta de peregrinación nacional, sino también internacional.
Según el relato de los videntes, la Virgen se presentó en lengua local
como «Nyina wa Jambo» -«Madre del Verbo»-, invitando a la conversión, a
la oración y al ayuno.
En una ocasión mostró imágenes impactantes: un río de sangre, personas
que se daban muerte unas a otras y cadáveres abandonados sin nadie que
los enterrara.
En los años siguientes la terrible visión se relacionó con el genocidio
que convulsionó Ruanda entre 1994 y 1995; Kibeho fue uno de los
escenarios más sangrientos de aquella tragedia.
En 2003, el entonces prefecto de la Congregación para la Evangelización
de los Pueblos –el cardenal Crescenzio Sepe- consagró en el lugar de las
apariciones el santuario mariano dedicado a Nuestra Señora de los
Dolores en Kibeho, y manifestó su esperanza de el punto de peregrinación
se transformara en un lugar en el que naciera un pueblo ruandés renovado
en la fe y en el perdón.
El dicasterio misionero –a través de su órgano informativo «Fides»- se
ha hecho eco esta semana del comunicado en el que la diócesis de
Gikongoro presenta el año jubilar por el 25º aniversario: «Las
apariciones de la Virgen en Kibego con su mensaje son, sin duda, una
fuente de bendición del Cielo para la Iglesia, y una posibilidad para
una nueva evangelización de la sociedad actual», se lee en el texto.
Las apariciones comenzaron el 28 de noviembre de 1981 y concluyeron el
28 de noviembre de 1989. «Ambas fechas se consideran como una referencia
histórica importante para todos los que desean conocer las apariciones
de Kibeho con su mensaje», añade el comunicado firmado por el padre
Eugène Dushimurukundo, canciller de esta diócesis rwandés.
La Iglesia católica reconoció oficialmente estas apariciones el 29 de
junio de 2001, tras dos décadas de estudio por parte de dos comisiones
–médica y teológica- que estableció el obispo local, recuerda la
Congregación misionera de la Santa Sede.
Se declararon válidas las apariciones a tres videntes: Alphonsine
Mumureke, Nathalie Mukamazimpaka y Marie Claire Mukangango.
El obispo de Gikongoro, monseñor Augustine Misago, anunció –en un
mensaje del pasado 8 de septiembre- que las celebraciones por este 25º
aniversario darán, pues, comienzo el próximo 28 de noviembre –fiesta de
Nuestra Señora de Kibeho-, según un programa propuesto por el comité
pastoral del santuario mariano.
El prelado indica a los fieles: «Para celebrar dignamente el año jubilar
debemos ofrecer actos concretos a la luz del mensaje de Kibeho».
Entre ellos apunta: «Orar según las intenciones del Papa durante el año,
reforzar la participación en la Misa con la comunión eucarística,
recibir el sacramento de la Reconciliación».
«Reconciliarse con quien consideremos un enemigo -añade-, pedir perdón a
quien hemos ofendido y perdonar a quien nos ha ofendido, respetarse los
unos y los otros dando muestras de tolerancia recíproca en familia,
entre vecinos, en el trabajo, en las reuniones y en otras circunstancias
sociales».
A estos gestos suma también «actuar con valor por la verdad y la
justicia para todos, sobre todo en las condiciones actuales de los
tribunales “Gacaca” (tribunales populares y tradicionales encargados de
juzgar a los implicados en el genocidio de 1994), que deben ser
adecuadamente gestionados para evitar que se transformen en foros de
injusticia y de ajuste de cuentas con la cobertura de la ley».
Y anima igualmente el prelado, con vistas al año jubilar, a «multiplicar
los actos de caridad y de misericordia, sobre todo durante la Cuaresma,
apoyando a asociaciones humanitarias como “Caritas” y otras que
persiguen objetivos de este tipo».
María se apareció
en Ruanda
Obispo de Gikongoro , Ciudad del Vaticano, 1 de Julio de 2001
Las apariciones de la
Virgen María acaecidas en Kibeko, Ruanda, entre 1981 y 1983, recibieron
el primer reconocimiento oficial.
El obispo de la diócesis de Gikongoro, Monseñor Augustine Misago,
confirmó su autenticidad, así como la buena fe de las videntes, en una
eucaristía celebrada en la catedral de Gikongoro, con participación del
nuncio y de todos los obispos del país africano. La Santa Sede publicó
el 29 de junio pasado una nota explicativa redactada por la diócesis.
Zenit informará más ampliamente sobre este documento y sobre el contexto
de las apariciones en la edición de este lunes.
La Iglesia reconoce las apariciones de la Virgen en Ruanda
Anuncio oficial de los obispos del país y de la Santa Sede, Ciudad del
Vaticano 2 de Julio de 2001
«Sí, la Virgen María se ha aparecido en Kibeho el día 28 de noviembre de
1981 y en el curso de los seis meses siguientes. Hay más razones para
creerlo que para negarlo».
Con estas palabras, recogidas en la «Declaración acerca del juicio
definitivo sobre las apariciones de Kibeho», dada a conocer el 29 de
junio por la Sala de Prensa de la Santa Sede, el obispo de Gikongoro
Augustin Misago, declaró creíbles las afirmaciones de tres jóvenes
ruandesas que aseguran haber visto a la Virgen.
Monseñor Misago hizo la solemne declaración en una eucaristía
concelebrada con todos los obispos de Ruanda y el nuncio apostólico en
Kigali, el arzobispo Salvatore Pennacchio.
Sin embargo, el obispo ruandés aclara que no puede afirmar la veracidad
de todas las personas que dicen haber recibido apariciones. Considera
verdaderas las de la primera época (1982 y 1983) y las que duraron hasta
1989.
La Señora se apareció, dice, solamente a Alphonsine Mumureke, Nathalie
Mukamazimpaka y Marie Claire Mukangango. Las tres tenían respectivamente
17, 20 y 21 años y, según la declaración, «han correspondido
satisfactoriamente a todos los criterios establecidos por la Iglesia en
materia de apariciones y revelaciones privadas».
«Por el contrario --añade el documento distribuido por la Sala de
Prensa--, la evolución de los presuntos videntes sucesivos [otras cuatro
personas], sobre todo tras acabar sus apariciones, deja ver situaciones
personales inquietantes, que han reforzado las reservas ya existentes
respecto a ellos».
El documento, además, no toma en consideración las supuestas visiones de
Jesús (que habrían tenido lugar a partir de 1982) sobre las que quedan
en pie muchas perplejidades.
Se anima en cambio la difusión del culto a las apariciones de la Virgen
en Ruanda, que ya fue autorizado en 1988, por parte del obispo Jean
Baptiste Gahamanyi, mediante la dedicación del Santuario de Kibeho a
«Nuestra Señora de los Dolores».
Uno de los hechos que ha influido en esta declaración es la visión
previa de los acontecimientos que tuvieron lugar trece años después en
Ruanda, cuando tuvo lugar el genocidio. Las jóvenes contaron que habían
visto: «Un río de sangre, personas que se mataban las unas a las otras,
cadáveres abandonados sin que nadie los enterrara, un árbol en llamas,
un abismo abierto, un monstruo y cabezas decapitadas».
Esta visión espantosa fue la única de este tipo. En las demás, la
Señora, que tenía la piel oscura, animó a las jóvenes a la oración, el
ayuno y la penitencia. En algunos casos, se las vio bailar ante la
Virgen.
En la primera aparición, el 28 de noviembre de 1981, a las 12,35, en el
comedor de la escuela de Kibeho, dirigida por una congregación local,
Alphonsine Mumureke oyó una voz que la llamaba: «Hija mía». Se dirigió
hacia el pasillo y vio a una mujer de gran belleza: «Tenía un vestido
blanco sin costuras y en la cabeza un velo también blanco. Tenía las
manos juntas a la altura del pecho, con los dedos hacia el cielo». La
joven le preguntó: «¿Quien eres?». La respuesta fue: «Ndi Nyina Wa
Jambo», es decir «Yo soy la Madre del Verbo». Y siguió: «Vengo a
tranquilizarte porque he escuchado tus oraciones. Querría que tus
compañeras tuvieran fe porque no creen con fuerza suficiente».
En enero de 1982, fue Nathalie Mukamazimpaka quien vio a la Virgen,
hasta el 3 de diciembre del año siguiente.
El 2 de marzo de 1982 le tocó a Marie Claire Mukangango, con gran
estupor, porque estaba en el grupo de las más críticas e incrédulas. En
su caso, las apariciones duraron seis meses, hasta el 15 de septiembre
de 1982.
La última aparición a Alphonsine tuvo lugar el 28 de noviembre de 1989,
a siete años justos de la primera.
Mientras tanto, el obispo nombró, en 1982, una comisión médica y luego
una teológica, manteniendo una postura favorable.
Con el pasar de los meses, el número de videntes aumentó, llegando a ser
siete. Otras tres jóvenes y un chico aseguraban recibir las apariciones
de Jesús. Pero a este segundo grupo no se le ha reconocido ninguna de
las apariciones.
En Kibeho, al sur de Ruanda, desde el inicio, se produjeron
conversiones, reuniones de oración, peregrinaciones, casos de curación,
fenómenos fuera de lo normal, durante aquellas apariciones que se dieron
en público.
La guerra étnica de mediados de los años noventa ha parecido a muchos la
realización de la profecía.
El conocido mariólogo francés, René Laurentin, comentando los hechos de
Kibeho, a mediados de los años ochenta, subrayaba que «son un alegre
anuncio para Africa, para su Iglesia, para la africanización, en el
sentido positivo del término».
En 1990, durante la visita al país africano, Juan Pablo II exhortó a los
fieles a mirar a la Virgen como una guía sencilla y segura, pidiendo un
mayor empeño contra las divisiones locales, políticas y étnicas.
Las lecciones de
las apariciones de María en Ruanda
Habla el teólogo Stefano De Fiores,
Ciudad del Vaticano, 3 de Julio de 2001
¿Por qué se apareció la
Virgen María en un pueblo perdido de Ruanda? Esta es la pregunta que
surge tras la declaración del obispo de Gikongoro, Augustin Misago,
distribuida por la Santa Sede, en la que confirma la veracidad de las
videntes de Kibeho.
El profesor Stefano De Fiores, miembro de la Academia Pontificia Mariana
Internacional, responde a esta pregunta, en declaraciones al diario
italiano, subrayando los elementos comunes de las revelaciones de la
Virgen en Ruanda con los de otros lugares: «llamamiento a la oración, a
la conversión, y al ayuno. Pero sobre todo es importante el mensaje de
la reconciliación».
En realidad, la teología católica no cambia tras la aprobación diocesana
de las apariciones de Ruanda, pues «Jesús es la Revelación. Ir más allá
sería muy peligroso --aclara el mariólogo--. Las apariciones, como decía
santo Tomás, tienen que ser comprendidas en el ámbito de los carismas,
especialmente del de profecía, que se ofrece para el comportamiento
moral y para la vida espiritual».
«No se amplía la lista de verdades --concluye De Fiores--, sino que se
da un empujón a la Iglesia, a la comunidad. Para prepararse a los
tiempos que vendrán que pueden ser difíciles».
Film sobre las
Apariciones de Kibeho es "Regalo para la Iglesia Sufriente"
Königstein, 9 de Octubre de 2005
Su historia llegará a la
pantalla grande gracias a un film financiado por la organización Ayuda a
la Iglesia que Sufre (AIS).
La Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora de los Dolores,
anticipó el genocidio rwandés por las tensiones étnicas entre los
pueblos Hutu y Tutsi, que dejaría 800 mil muertos a partir de 1994.
La Iglesia Católica en Ruanda aprobó las apariciones y consiente la
peregrinación de miles de peregrinos al lugar.
"Puede ser comparado con Guadalupe, Lourdes y Fátima" afirma Christine
du Coudray, jefa del departamento para África de AIS.
Para ella, la cinta sobre Kibeho y las apariciones marianas "será un
regalo para la Iglesia en Ruanda, en donde, aún hoy, la violencia es
parte de la vida cotidiana. En medio de todas las crueldades, Kibeho es
un lugar de oración y reconciliación. Este es un mensaje para África y
el mundo".
"Lo que la Iglesia necesita más, es apoyar la formación de sacerdotes,
religiosos y catequistas laicos así como construir nuevos lugares,
especialmente la Catedral en Kibeho para los nuevos peregrinos", añadió.
La Santísima Virgen recomienda
"Su" Legión
Jinny Sicking, St. Louis,
Missouri, Maria Legionis, Nº 2 de 2002. Edición Norteamericana.
Estimado
Editor:
Usted podría estar interesado en lo siguiente.
Hace dos semanas al leer la edición de
invierno de la Revista MARIAN HELPERS, encontré un pequeño artículo
(cerca de media página) sobre las apariciones en Ruanda. Yo tenía poco
conocimiento sobre estas apariciones y solamente sabía que los Obispos
la habían aprobado y que ocurrieron en los años ochenta.
Para conocer un poco más sobre estas apariciones, consulté un nuevo libro que simplemente lo había recibido como
regalo. El libro se titula "GOD-SENT", escrito por Roy Abraham Varghese y publicado el año pasado por Crossroads Publishing Company. En la portada del libro
está una fotografía donde el autor sostiene una copia del libro
GOD-SENT y es bendecido por el Santo Padre Juan Pablo II. (Este libro es a cerca de las apariciones ACREDITADAS que han ocurrido - como Fátima, Lourdes, Guadalupe, Akita, Ruanda, etc.) Cuando leí la historia de las apariciones de Ruanda me quedé sorprendida al encontrar lo siguiente en
la página 134 que dice así:
"Ella (la Santísima Virgen) entonces le pidió a Alphonsine que se integrara en un grupo de evangelización laical llamado la Legión de María, y dijo que Ella quiere ser amada y ser verdaderamente como una Madre para que pueda llevar a las personas a su Hijo Jesús."
Entonces, en el paréntesis se da una explicación sobre la Legión: "(La Legión de María es una de las organizaciones Cristianas de laicos más grandes en el mundo; una de las pioneras de la Legión de Irlanda, Edel Quinn, había consagrado su vida al trabajo de la Legión en el vecino país de Kenya)".
La otra única mención de la Legión de María ocurre en una sola frase en
la página 135. Dice:
"El 12 de enero de 1982, estas oraciones se respondieron, y Anathalie Mukamazimpaka, una muchacha de dieciséis años de edad que ya era un miembro de la Legión de María, dio testimonio de una aparición de la Virgen".
¡Esta es la primera vez que había leído que la Santísima Virgen recomendó integrarse a la Legión de María! Yo pienso que este incidente podría usarse por ser ventajoso para nosotros, cuando estamos reclutando a los nuevos miembros. He traído esto subsecuentemente la atención de Mary Budde, Presidente del Senatus de St. Louis (Mary y yo somos hermanas), y ella hizo las copias sobre lo que he dicho anteriormente, los entregó a todos los miembros que asisten al Senatus y también tipeó y envió la información a Noreen Murphy que es nuestra Corresponsal del Concilium. A mí, me parece bastante importante para difundirlo a todos los lectores de MARIA LEGIONIS.
Uno de los efectos después de dar esta información es que nuestros presidentes de la extensión, Larry y Lida Wurtenburger de la Ciudad de Kansas, Kan., han pedido el libro de Bames y Noble, y mi hermana tiene uno comprado en las Hijas de St. Paúl.
La copia que tengo se pidió por la Internet por nuestro hijo, Paúl en California.
¡Nosotros estamos muy impresionados con la Santísima Madre que recomienda el integrarse como miembros en la Legión de María, y ese pensamiento también podría ser suyo!
Nota de Redacción:

El libro “God-Sent” está
a la venta en idioma ingles y en español ha sido publicado en Febrero de
2002 bajo el título de “Enviada de Dios: Una Historia de las Apariciones
Acreditadas de María” y tiene 268 páginas.
El autor es Roy Abraham Varghese, editor de varios libros de
ciencia, filosofía y religión. Su más reciente libro se titula “Wonder
of the World” y fue presentado a su
Santidad
Juan Pablo II como se muestra en la foto.