Un praesidium de "trabajadores de turno" que dio resultado
Por Carmelo Formosa
www.legiondemaria.org

No se trata de ningún "praesidium gemelo" con dos presidentes, que en semanas alternas se turnan en la presidencia; parece que el Concilium no está optimista sobre la aparición de tales ramas o secciones, pues la experiencia ha enseñado que no fueron eficientes.

En realidad, en nuestro Manual Oficial se los menciona en el Capítulo 19.7 Pág. 134; y, donde los hay, funcionan.

Pero nosotros hemos dado con una fórmula de trabajo. Los miembros activos se mantienen ligados al praesidium de su propia parroquia, en el que se les asigna la tarea semanal legionaria a realizar con otro miembro. Cuando el trabajo de turno no les permite estar presentes en la reunión con un grupo parroquial, van a la del praesidium de turno, donde dan su informe sobre la tarea realizada. Y así los miembros asisten con regularidad, y se ejecuta el trabajo legionario.

En nuestro caso, los miembros son trabajadores de los astilleros y de las pequeñas industrias, con edades comprendidas entre los 19 y los 50 años. Los miembros mismos acordaron celebrar la junta en Valletta los viernes, a las ocho y media de la mañana; y acuden allí de todos los rincones de la isla de Malta. Pertenecen a la jurisdicción de cinco consejos diferentes. Para la mayoría, asistir a estas juntas supone venir después de haber estado trabajando durante la noche, y emplear una o dos horas de viaje en ir al lugar de la reunión y en regresar a casa.

Los efectos de haber trabajado en turno de noche no pueden disimularse. Por ejemplo, alguna vez se ve a alguien que, al arrodillarse para rezar las oraciones preparatorias, acaba a toda prisa su bocadillo, otro no puede menos de dormitar unos momentos durante la reunión. Qué duda cabe que nuestra Señora, como buena madre que es, sonreirá a esos hijos hambrientos y soñolientos que tan buena voluntad ponen en servirle.

El que escribe esto, además de atender al praesidium de turno, asiste al praesidium parroquial, donde es oficial, y trabaja en los dos praesidia; como pertenecen a la regia de Malta, él representa en este consejo al praesidium de turno.

A los llamados a presidir tales ramas o secciones hemos de decir que, si el presidente es miembro de un praesidium parroquial, el servir a un praesidium de trabajadores de turno es suficiente para cumplir la tarea legionaria obligatoria; caso de que fuese miembro sólo del praesidium de turno, estaría obligado a realizar las dos horas de trabajo semanal activo requerido por la Legión. Es decir, vale la misma regla que para los oficiales del praesidium juvenil, miembros de un praesidium de adultos: Manual (Pág. 261).

Quizás alguien se pregunte: ¿Quién preside cuando el presidente (que, como es de esperar, estará en todas las reuniones) no puede asistir? Entonces lo hace uno de los trabajadores de turno; y, en nuestro caso, no es difícil, pues entre nuestros miembros hay gente capacitada para el cumplimiento de esa tarea. Dos son presidentes de sus respectivos praesidia y hay un vicepresidente de un praesidium juvenil, que también es oficial de una curia juvenil. El praesidium cuenta también con los otros tres oficiales habituales.

El praesidium va a cumplir ya los dos años. Es una experiencia que hasta ahora ha dado buen resultado, según lo confirman los informes leídos en la regia de Malta, con ocasión de nuestra relación anual, que decía:

Palabras del corresponsal de la regia con ocasión del informe anual del praesidium "Madre de los Trabajadores"

"Este informe podemos calificarlo de especial. Un vistazo al número de asistentes muestra que hay miembros que han asistido a treinta juntas durante un año, mientras otros han asistido a nueve. Naturalmente estos últimos asistieron a las reuniones de sus respectivos praesidia parroquiales. No debemos olvidar que este praesidium está contribuyendo a que los que trabajan por turnos puedan seguir siendo miembros activos de la Legión. Su importancia es, por tanto, evidente. Sin él la Legión perdería estos miembros tan generosos y desinteresados. Este praesidium ha solucionado el importante problema de que quienes trabajan en horario de turno puedan cumplir con el requisito de la Legión referente a la asistencia regular a las juntas semanales.

Este informe muestra la calidad del trabajo realizado. Se visitó un pabellón de enfermos tuberculosos de un hospital. Se establecieron contactos con católicos indiferentes y apartados de las prácticas religiosas. Dos de éstos volvieron a la recepción de los sacramentos después de haber estado más de dos años sin acercarse a la iglesia. Otra de las cosas mencionadas en el informe es el rezo del rosario en algunos talleres del astillero. Lo rezan con otros trabajadores en las pausas de las comidas. ¡Qué consolador es saber que unos cuantos legionarios generosos recitan diariamente esa hermosa oración en honor a nuestra Señora, madre de los trabajadores, en el mismo lugar en que tantos otros usan sus lenguas para ofender a Dios!

Es nuestro deber agradecer a todos los miembros por la obra realizada y por el espíritu de sacrificio demostrado al asistir a esas reuniones después de haber estado trabajando durante toda la noche. Seguramente que nuestra Señora derramará bendiciones sobre un praesidium tan sacrificado.

También el presidente merece agradecimiento por encontrar tiempo suficiente para asistir a las reuniones de los praesidia y realizar la tarea que ambos Te asignan. ¡Ojalá aprendamos todos algo de este informe!"

El problema de los trabajadores de turno es desolador para la Legión: por cumplir las normas -que siempre han de ser observadas- deben dejar de ser miembros, sin que ello suceda por su propia culpa. Si es éste también VUESTRO problema, ¿no podríais hacer algo en el sentido de lo aquí descrito? Como ven, hasta ahora DIO RESULTADO.