No existen legionarios honorarios
Por el P. O'Floinn, anterior Director Espiritual del Concilium
www.legiondemaria.org

Pensemos un poco acerca de las tres cualidades sencillas que se requieren para hacerse miembro de la Legión y que constan en el capítulo 13 "Admisión de Socios" de nuestro Manual Oficial, para aclarar ciertas ideas equivocadas con todas sus implicaciones. La primera cualidad puede ser muy mal entendida. El llevar una vida edificante simplemente quiere decir el llevar una vida de Católico común y corriente. Pero no quiere decir que incluye sólo a aquellos que son modelos de vida Cristiana. La vida que lleva la generalidad de los católicos, aunque dista mucho de ser lo que debería ser, es una vida edificante. Y el hecho es que la mejor forma de hacer que una persona sobresalga de la mediocridad es darle una tarea de hacer por Cristo. Nuestros enviados nos explican esto.
La segunda cualidad necesaria es que tenga el espíritu de la Legión de María o que por lo menos lo desee fomentar. Qué significa esto?. Simplemente es la concepción que tiene cada Católico del lugar que ocupa Nuestra Señora dentro del plan de Dios, aunque esta concepción sea a veces vaga e incompleta. Es necesario que el legionario trabaje conjuntamente con María; por consiguiente, es necesario que el aspirante conozca, aunque sea vagamente, el lugar que ocupa María dentro del apostolado.

Uno no llega a ser legionario si tiene reservaciones. No existe una persona que sea Legionario honorario. La tercera condición exige que un Legionario esté listo y en capacidad de llenar cada uno de los deberes de miembro. Esto es simplemente la aceptación de la verdad que se menciona en el capítulo 33 "Deberes básicos de los legionarios", que conviene tener una organización metódica para lograr un apostolado efectivo.

En verdad, uno de los requisitos para llegar a ser miembro es que uno esté listo a someterse completamente a la acción formativa de la máquina Legionaria. La Legión puede asimilar todos los tipos diferentes de personas, con excepción de aquellos que desean llevar a cabo su apostolado en su propia forma sin regulaciones. Esta tercera condición implica que el candidato tiene humildad y que no tiende a porfiar ni a criticar. Si alguno de los que entran en la Legión tiene esas tendencias sale prontamente.