Vida gitana por un ideal azul 
Por Joaquina Lucas
www.legiondemaria.org

Joaquina Lucas fue la enviada más experimentada. Ha permanecido en México, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Brasil, Portugal, Corea, Japón e Indonesia. Este artículo muestra que ella puede manejar la pluma tan eficazmente como ha portado el Vexillum.


Maria Diepen, Alfonso Lambe, Mary Clerkin y Joaquina Lucas (Enviados)

"Mi vida gitana" por el Ideal Azul continúa a toda velocidad. Por tanto Ud. puede tener una idea de cuán rica y atractiva puede ser la vida legionaria, cuando la haya vivido plenamente; por tanto le dejo atisbar mis apuntes legionarios en estos últimos días:

IDA Y VUELTA A LA ISLA KUTJING

Cuando mi amiga Cory oyó que estaba preparando un viaje a la isla Kutjing, me dijo: "Llevará agua para tomar y sus zapatos de lona". Cory tenía razón. No hay un sistema de agua potable en esa isla. No hay ni pozos ni manantiales, ni ríos. Pero la madre naturaleza de alguna manera satisface las necesidades de aquellos que están huérfanos de ayuda humana, y así, tan pronto como empiezan a cantar los gallos en la madrugada las mujeres y los niños cada uno, con un madero de bambú ahuecado, diligentemente sigue el camino hacia unos bananos, plantas que guardan agua en sus tallos, si bien esta agua es un poco amarga. Hay otras bebidas naturales: el agua de los cocos tiernos, y una cierta bebida blanca, llamada "nira" de una clase especial de palma; y es muy refrescante; si le sirven en café o té no debe sorprenderse de que carezcan de su sabor familiar. El que los toma, fácilmente puede suponer o imaginarse que han sido hechos con agua de mar.

La isla de Kutjing es uno de esos incontables puntos microscópicos existentes en la superficie de la tierra. No hallarán su nombre en el mapa. Además no hay necesidad, porque allí no existen oficinas de correo o de comercio alguno. ¿Se hubiera alegrado Robinson Crusoe viviendo en esta isla? Tengo mis dudas. El hecho es que ni aun los ejércitos conquistadores de la segunda guerra mundial se interesaron por ella, luego de una pequeña inspección. Allí hay vida por lo menos desde hace unos 50 años. Las gentes no son salvajes, aunque la mayoría no usa zapatos, van semidesnudos y despeinados; muchos de los mayores mastican cierta clase de nuez llamada "siripinang" que deja los dientes con un color rojo y luego los vuelve negros; solamente un cepillo de gran calidad puede sacar estas manchas; justamente este cepillo es hecho de una fibra muy resistente que se extrae de la segunda capa de la corteza de las palmeras.

Mi viaje a la Kutjing ha llegado a ser un gran evento en mi vida. Fue la primera vez que hacía en una frágil embarcación, en velero llamado "prau", una aventura que ha estado inédita para la Legión. Si no hubiera sido legionaria, habría considerado yo misma como una locura un viaje de esa naturaleza y no como una conveniencia, sabiendo que hubiera podido zozobrar, -ya que muchos barcos han naufragado aun en buen tiempo- Dios me ayudó, porque ni soy un anfibio ni siquiera "amateur" de natación. Pero la Legión es eso. Sentir en el alma el ánimo del coraje, - tornarse alegre e imponente para decir no a la voz de la duda. Cuando se propone hacer algo, se lo hace, y todo el cuidado y los temores se confían al socorro de María. Ella los transformará en oro de confianza con su valiosa mediación. Es algo excepcional: la Legión no tuvo que enseñarme la puntualidad; sin embargo cuando la gente me falta en este sentido, los recrimino su impuntualidad por no ser fieles legionarios de María. A pesar de las apariencias, los Indonesios son listos para aprovechar cada momento de la vida. Existe una original palabra en su vocabulario que se relaciona con sus hábitos repetidos, que literalmente significa "adquirido". Ellos frecuentemente dicen "sabar" que quiere decir "paciencia" o "ser paciente"; y su "sabar" es de una elasticidad tal, que puede referirse a horas o aun más, a días. Sin embargo en mi visita este "sabar" se refiere a tan sólo 3 horas.

La llegada de algún extranjero a Kutjing se graba profundamente en el corazón sincero de sus habitantes. Podría sentirse reina ante las manifestaciones amigables de la gente. Los muchachos se suben a los árboles para poder ver a la "señorita blanca", -que en su país natal está ubicada entre las negras-; fuertes gritos que traspasan las colinas transmiten mi llegada; en cada población la gente se reúne para recibir a la visitante. Hubo una subida que requirió una hora completa para llegar a la casa parroquial; una larga caravana me escoltó durante todo el tiempo. El Padre Janssen me dio la bienvenida en el rectorado. La gente me rodeaba por todas partes y se mantuvieron en "expectativa" a pesar del calor del medio día, por más de una hora. No hay razón para despreciar a Kutjing, pues la verdad es que constituye un lugar importante por las gracias de Dios.

Para empezar: no hay malaria en esta isla. Esta clase de fiebre maligna que hace abundantes víctimas en todas las demás partes del archipiélago; el clima es agradable: durante el verano nunca se llega a un calor desmedido y en el invierno no hay inundaciones como en Java u otras islas. ¡En dónde hay un punto de seguridad en esta era atómica, sino es en la isla de Kutjing! Allí la gente duerme con las puertas y ventanas abiertas, no hay ladrones ni animales salvajes, como tampoco policía ni cárceles.

¡Qué consoladora es la posición de la Iglesia! El trabajo misionero empezó en la segunda década del presente siglo y actualmente existen escuelas en las dos parroquias y está construyéndose una bella iglesia, ya por terminarse; algunas cofradías y la más floreciente, Legión de María, con 8 Praesidia y una Curia que trabaja por todas las necesidades de los 6.000 católicos en una población de 10.000 habitantes. El baseball es un deporte familiar aún en Kutjing. Existen niños y niñas escolares que juegan baseball con una pelota de goma del tamaño de un puño y con un bate como un remo pequeño, lo único que la escuela puede ofrecerles.

Fue una satisfacción asistir a las reuniones de los 7 praesidia, y atender dos sesiones de auxiliares, realizar conversaciones con los oficiales de la Curia, como también con los de los praesidia; en el curso de las reuniones formales e informales surgieron 4 temas que fueron lo suficientemente tratados:

1.- Cómo ayudar a los católicos que carecen de ropa para asistir a la misa del domingo. -Ninguna organización parroquial es lo suficientemente rica para poder proveerles los vestidos necesarios, pues son tantas las necesidades; sin embargo, hay tanta cantidad de personas que acuden a la misa sin ropa necesaria; la falta esencial es la falta de medio circulante en Kutjing, pues la gente satisface sus necesidades mediante el trueque. En algunas reuniones de los praesidia durante la colecta secreta no se pudo recoger dinero sino más bien HUEVOS.

2.- Cómo conquistar auxiliares entre tanta gente analfabeta. -Primero, manifestaron, tendríamos que traducir las tesserae del Indonesio al dialecto local; luego enseñar la mayor parte de las oraciones mediante el canto, así aquellas oraciones se cantarían en público en la Iglesia y cada uno las conocería. Solamente las oraciones propias de la Legión deberían ser enseñadas en forma comunitaria o privada en reuniones de los probables auxiliares. Recordé entonces la historia de aquellos legionarios portugueses, quienes convinieron tan solo en recitar la tessera y lo hicieron por muchísimos años, luego de un período corto y largo a la vez, obtuvieron el permiso del Sr. Obispo para organizar la Legión en la diócesis. Actualmente la Legión es muy floreciente allí. Recordándoles este ejemplo hice a los auxiliares de Kutjing responsables de la difusión de la Legión en el Este y Oeste de la isla Fruta.

3.- Cómo fomentar el Rosario Familiar "bajo circunstancias del ambiente". -Estas circunstancias no eran otras sino la manera de construir casas en Kutjing. Muchísimas casas no tienen techo, por cuanto todas guardan la forma de una pirámide; para entrar en ellas es necesario reducirse al grosor de una hoja de papel y además allí dentro es tan oscuro como un infiernillo. Por supuesto las nuevas construcciones, aunque pocas, tienen techo y un cuarto y la solución estaría en usar estas nuevas edificaciones; otra solución sería establecer oratorios en cada uno de los pueblos. ¿Qué tendría que decir el Padre Peyton sobre el Rosario Familiar al ver esto?

4.- Cómo retener a los hombres legionarios que por varios meses durante el año van a pescar en otros mares y no pueden regresar semanalmente a las juntas? -Al comienzo tuve la idea de que, como estos hombres salen de pesca por grupos, pueden tener su reunión en el mismo bergantín mientras están navegando. Esta solución fue reemplazada con la siguiente: ellos pueden asociarse a los praesidia que existen en los pueblos en donde hacen sus campamentos durante el tiempo de pesca, que es mucho más práctica que la anterior.

Otro trabajo importante de los legionarios es reclutar niños para el Colegio, los padres de familia todavía no se convencen de la responsabilidad que tienen y se contentan sólo con la Educación Primaria; en la actualidad hay tan sólo de 7 a 8 estudiantes secundarios.

Finalmente asistí y con gran emoción a la Junta de la Curia.

Coy tenía razón. Yo tenía necesidad de los zapatos de lona; hay apenas una pulgada de tierra en la Isla, hasta estos zapatos se habían gastado ya por los lados a los 11 días, como resultado de las caminatas por las montañas.

¡Ventajosamente el bergantín no naufragó! Pudo haber naufragado en nuestro viaje de regreso a Kota Lama, en el mar de Bola; las olas estuvieron furiosas pero no perdí la serenidad; estuvimos por naufragar, semihundidos; las velas se rompieron, el timón se salió de la borda; los marineros no habían llevado el equipo necesario para esos casos especiales de emergencia; luego de una hora de fatigas nos vimos obligados a anclar nuevamente en Kutjing, el punto más cercano pero todavía muy distante de Kota Loma, nuestro punto final. Me doy cuenta por qué todas las cosas tuvieron un buen fin: la ayuda maternal de la Virgen no podía olvidar la Catena de los 80 legionarios de Kutjing que han rezado en la playa en su honor ya que así se habían propuesto implorar la misericordia de Dios; no podía desatender a los 4 legionarios del "Prau" quienes tocando una guitarra entonaban varias veces aquellos dulces cánticos invocando a "Edel Mary Quinn" y a "La Legión de María".

TRES CARTAS Y 30 MAS.

Cuando vivía mi madre solía decir que escribo y recibo tantas cartas como si fuera un Ministro de Relaciones Exteriores; permanecí una tarde entera leyendo la correspondencia que me esperaba a mi regreso de Kutjing, pero tres cartas me impresionaron de una manera particular:
La primera de un oficial de un praesidium de la Isla Pokok; se llama Margarita. ¿Cómo referir su vida? Es la única católica en una numerosa familia de musulmanes, su padre murió de "tristeza" por cuanto ella se había convertido al catolicismo; al respecto dijeron los familiares que ella le había asesinado.

La otra del Padre Ribeiro, era más confidencial, cómo entusiasma el leer: "Venga y haga una visita aunque sea informal si no recibe la invitación del Sr. Obispo". Es la primera vez que la divina Providencia me preparaba de esa manera el camino del trabajo extensionista.

La tercera carta de la Hna. Edita, un recuerdo de los años de ayer. Todavía recuerdo su observación hace 9 años, al recibir su invitación para reclutarme en la Legión: "Cuando era joven me dijo aunque muchacha ya me decía: quiero ser soldado y sacerdote". Encontró desde el primer momento que la Legión le proporcionaba lo que ella buscaba.

FUENTE DE INSPIRACION PERENNE.

Ha llegado "Maria Legionis" No es el nombre de una chica sino del órgano oficial de la Legión de María. Este número trae un artículo de uno de los más destacados cardenales del Concilio Ecuménico, el Emmo. Cardenal Suenens; refiriéndose a uno de los extraordinarios frutos de la Legión se expresa de la siguiente manera: "La gente objeta como algo imposible conseguir hombres para que recen como pide la Legión, y lo cierto es que hemos encontrado hombres y mujeres que se arrodillan en cada reunión para rezar las oraciones de la Legión".

Recuerdo un caso especial de un hombre que rezaba. Era un legionario de nombre Pedro. Todos en el praesidium le estimaban; pero el momento de la distribución del trabajo nadie quería realizar con él labor alguna, pues todos gentilmente se excusaban ante el Hno. Presidente. Verdad que esto constituía un problema para el Hno. Presidente. Mediante encuestas privadas se llegó a descubrir que Pedro, antes de realizar su trabajo legionario, invitaba a su compañero a realizar, ante todo, una Hora Santa, en cualquier iglesia, para tener así una conveniente preparación legionaria para el trabajo posterior.

TRES CONGRESOS LEGIONARIOS.

La Legión no permite que nadie permanezca descansando o en inactividad: "Todos son útiles, nadie es indispensable" es su famoso lema extraordinario, y por esto emplea especialmente en sus congresos su exclusivo método de PARTICIPACIÓN GENERAL, que obliga a todos a tomar parte en los diversos debates que se suscitan en la discusión de los temas. Un Congreso Legionario es una prueba elocuente de que es posible la participación general; aquí están los magníficos resultados de los Congresos en los que últimamente he participado:
Al Congreso de Tani concurrieron 71 legionarios y participaron 49 miembros.
Al Congreso de Lale asistieron 90 y hablaron 62.
Al Congreso de Labo concurrieron 51 y participaron 47.
El número total de intervenciones durante los tres días fue de 103, 105 y 106, respectivamente. Es lo más consolador ver a aquellos humildes miembros de los poblados rurales manifestando su punto de vista personal, pues antes preferirían morir que decir una palabra en público.
En un Congreso dos viejecitos de una población habían llegado a un acuerdo: primero hablaba el Viejo A y luego el Viejo B. Se discutía un tema relacionado con los Oficiales, y el Viejo A, habló así: "Si los Oficiales son buenos, también el praesidium será bueno, es todo cuanto quiero decir". (Aplausos). Inmediatamente se paró el Viejo B y manifestó: "Si los Oficiales son malos también el praesidium será malo", es lo único que quiero manifestar". Aplausos y más aplausos cerraron estas intervenciones.