El altar de la Legión de María
Patricia Kavanagh* 
www.legiondemaria.org

 

Alice Keogh (más tarde se convirtió en la Hna. Brendan Marie, una Pequeña Hna. de la Asunción)El Manual oficial dice que el inicio de la Legión de María no fue una obra humana premeditada. Solamente pasó y con un límite de discusión, tanto que casi todo tenía un aire seco y cortado. Pero, tiempo después, ya en la luz de su magnífico desarrollo, cuando se analizó minuciosamente el acontecimiento, se manifestó que fue el trabajo de la Providencia y que, precisamente, cada detalle debía ser preparado.

El 7 de septiembre de 1921 fue el día destinado por la Divina Providencia para el nacimiento de ese gran trabajo misionero de la Legión de María, un trabajo que ha hecho mucho en la actualidad por nuestra Bendita Señora y por su Divino Hijo. Entre los devotos y ardientes clientes de María de aquella primera junta de sus legionarios, hubo una cuyo corazón y alma siempre ardieron con un verdadero celo apostólico. Ella fue quien preparó y decoró el pequeño altar en el que el ejército de la Reina del Cielo se arrodilló para realizar su promesa de fidelidad y recitar, por primera vez, las oraciones de la Legión. Me estoy refiriendo a Alice Keogh (más tarde se convirtió en la Hna. Brendan Marie, una Pequeña Hna. de la Asunción), quien tuvo la inspiración para preparar un altar para Nuestra Señora en aquella primera junta, asistida por un grupo de 15 mujeres, la mayoría jóvenes; el Hno. Duff y el padre Toher. La tarde de la primera junta, celebrada el miércoles 7 de septiembre de 1921 a las 8 p.m. en Myra House, calle Francis, Dublín; fue la vigilia de la fiesta de la Natividad de la Virgen; circunstancia no advertida en ese momento. "Solo después de algunos años, en los que María dio pruebas señaladas de su amor verdaderamente maternal, se echó de ver que no fue un rasgo menos delicado el que mostró hacia la Legión, haciendo coincidir su fundación con la hora de su nacimiento. El primer día de la creación estuvo compuesto por una tarde y una mañana (Gén 1,5); así, eran muy propio que fuesen los primeros aromas de la Natividad de Nuestra Señora, y no los últimos, los que impregnaran la cuna de aquella organización, cuyo primero y más constante empeño ha sido siempre reflejar en sí misma la semejanza de María como el medio más eficaz para glorificar al Señor y hacerle llegar a los hombres". (Manual Legionario Cap. I) 

Alice Keogh llegó al lugar de la junta, la noche del 7 de septiembre, cerca de media hora antes que los demás. Viendo la sala totalmente despojada, Alice comenzó la tarea de hacerlo más atractivo. Buscando alrededor de la casa elementos para el altar, encontró un mantel blanco, floreros y flores, candelabros y velas. La imagen de la Virgen, que ya estaba en un soporte de la pared, fue bajada de allí para completar el altar legionario. Es notable que esta particular imagen, que resultó de ser de la Inmaculada Concepción (modelo de la Medalla Milagrosa), no la habían tenido en cuenta previamente en los asuntos de Myra House. Había sido transferida a la casa en 1916 como parte de un trabajo que fracasó pero que la Legión de María absolvería más tarde. Mientras tanto, la imagen se encontraba sin uso -esperando el día en que sería tomada para tan dramático uso-.

Esa noche cuando entró a la sala de la junta, el Hno. Duff se asombró al ver el altar con velas encendidas y exclamó: "su Reina estaba allí antes de que ellos se reunieran. Ella estaba de pie, esperando para recibir el alistamiento de los suyos, quienes, Ella sabía, estaban viniendo a Ella. Ellos no la adoptaron, Ella los adoptó". 

Ese altar era idéntico con lo que sería visto en una junta de la Legión, en cualquier lugar del mundo, excepto por el vexillum, que fue agregado más tarde, y, claro, los elementos del altar no eran de plata. El altar legionario original todavía puede ser visto en la sede del Concilium Legionis.

Desde el principio, los miembros emprendieron el apostolado de una clase de pastoral que significó la apertura total de un nuevo campo para los laicos, como nunca había habido precedentes allí, hasta ese momento. El primer trabajo apostólico emprendido fue la visita a los pacientes en el Hospital Unión de Dublín, conocido como el de San Kevin y que está a cargo de las Hermanas de la Misericordia. Pero desde el inicio, estuvo previsto que toda clase de trabajo apostólico sería finalmente emprendido. Uno de los asuntos que frecuentemente se debatían en las primeras juntas, fue la forma de devoción da la Virgen Bendita, recomendada por san Luis María de Montfort. 

El primer altar de la Legión de María, preparado por Alice Keogh.El 7 de septiembre de 1943, justo 22 años después de aquella memorable primera junta de la Legión de María en Dublín, la primera legionaria fue llamada a la misma hora en la que armó el altar legionario en 1921, pero antes de la aparición de su celestial Reina. Nuestra Señora había llamado a su devota hija a casa a celebrar su cumpleaños en la mañana. Cuando el Hno. Duff se enteró sobre esta providencial coincidencia, se conmovió profundamente. La Hna. Bredan Marie fue sepultada en el Canadian Novitiate de la Litte Sister of the Assumption en la Villa La Salle, a orillas del río San Lawrence. En el pequeño cementerio, situado en el extremo del jardín donde el estupendo río siempre fluye majestuosa y silenciosamente, Alice Keogh descansa en paz - su lucha terminó.


* La autora de este artículo es una sobrina de la Hna. Marie Brendan.



Extraído de la Revista Maria Legionis 2 de 1988.
Traducido por María Belén Martinet, Secretaria de la Curia Intermedia "María, Esposa del Espíritu Santo"
Santa Fe de la Vera Cruz - República Argentina.