ANATOMÍA
DE UNA CAUSA


El Siervo de Dios Frank Duff
(1889-1980)
Por el P. Eamonn McCarthy
www.legiondemaria.org

 

Seguramente la pregunta más frecuente que nos hacen con relación a la Causa de Frank Duff es que cuando creemos que será beatificado. Buena pregunta. Después de todo ¿No hace ya 25 años de su muerte, y no es ya hora de ver algunos avances en este asunto? Naturalmente es imposible prever resultados en este tema porque existen demasiados imponderables, y no es el menos importante ¡la Voluntad de Dios!. Está bien recordar que Edel Quinn murió en 1944 y pasaron casi 50 años antes de que fuera declarada Venerable por la Iglesia y se sigue trabajando en la promoción de su causa de beatificación.

En lo que respecta a la Causa de Frank Duff podemos dar un informe sobre los progresos llevados a cabo hasta ahora en el trabajo que se ha emprendido y permitir al lector echar una mirada sobre la tarea que tenemos entre manos. 

Bajo el ímpetu del anterior Director Espiritual de la Legión de María, P. Joseph Moran O.P. un equipo de voluntarios, todos legionarios, empezaron a reunirse una vez por semana para poner en orden los papeles. Pronto se dieron cuenta de que esto no era una tarea pequeña.

Se decidió que la casa de Frank Duff debía ser puesta en orden y restaurado su antiguo aspecto de forma que los visitantes pudieran experimentar el mismo ambiente que se respiraba en tiempos de él. Se puso gran cuidado en que los muebles y demás ornamentos se colocasen en sus lugares originales.

Algunos legionarios se tomaron el trabajo de catalogar la biblioteca completa de Frank Duff compuesta por unos 1750 volúmenes. Estos están ahora expuestos en amplias estanterías y en ellos vemos su gusto por la lectura espiritual, especialmente su amor por los libros, tanto en inglés como en francés, referentes a Nuestra Señora. También son curiosas sus lecturas

períodos de vacaciones él, con la ayuda de algunos legionarios de la diócesis de Arlington, U.S.A., había estado pasando al computador todos los escritos publicados de Frank Duff.

Desde el primer momento se comprendió la importancia del contenido de las cartas cotejadas de Frank Duff. Se consideró vital que toda esta información fuera conservada en disco para mejor accesibilidad e investigación. Un equipo de mecanógrafos/as voluntarios, que ahora exceden los 330 de todas partes del mundo, ha estado involucrado en este proyecto durante los últimos 18 meses. En el momento que estoy escribiendo 25.000 cartas han sido ya transferidas a disco que nos proporcionan acceso al pensamiento de Frank Duff sobre muchos temas de importancia.

Una vez le preguntaron a Frank Duff porque nunca escribió su biografía. El contestó que no tenía tiempo. La realidad es que sus cartas, enviadas a miles, son su verdadera biografía. El envió hasta 500 cartas a cada uno de los Enviados de la Legión, entre los que se encontraban Alfie Lambe y Edel Quinn, cuando estaban de servicio en el extranjero.

Por cortesía de los legionarios de Filadelfia, USA, especialmente Mons. Charles Moss, una serie de entrevistas con Frank Duff, tomadas en video en 1979, han sido ahora transferidas a formatos de video digital y discos de audio y se han corregido las pruebas de sus correspondientes transcripciones.
 
     

Capilla del albergue "Morning Star" donde "Día de Manos a la Obra" comienza.
     
más ligeras -las novelas policíacas y las historias de detectives-, todas ellas prestadas a sus amigos y con las iniciales en la cubierta posterior de aquellos que las habían leído.

Era bien sabido que Frank Duff tenía un gran volumen de escritos pero pocos imaginaban como era de extenso. El primer equipo se impuso a tarea de reunir y hacer una lista de todos los escritos publicados y sin publicar que consiguieran. No era fácil empeño ya que varios de sus trabajos aparecías en números de diferentes periódicos y a veces se encontraban duplicados entre las cinco colecciones definitivas de sus artículos en sus libros. 

Los escritos sin publicar son alrededor de 2000 manuscritos de charlas y allocutios que Frank Duff tenía archivados. Estos fueron recogidos entre la riqueza de escritos existentes y se catalogaron y listaron para posteriores referencias.

A mediados de los años 80 empezó un trabajo similar con todo el material disponible de audio que hubo que recoger y: pasar de los originales rollos de cinta de sonido de 135 a audio casetes. Estas grabaciones, charlas dadas por Frank Duff y entrevistas con él, fueron luego transferidas a archivos de texto de computador para poder preservar mejor la palabra hablada.

Varias miles de cartas dirigidas a Frank Duff pero archivadas por separado por él en su casa, no en el archivo de la Legión como era costumbre, constituyeron otra fuente de material que había que ordenar y archivar. Estas cartas fechadas a lo largo de toda su vida de trabajo, van desde el año 1919 hasta 1980. La mayoría de ellas son personales, no relacionadas directamente con las actividades de la Legión.

Quizá una de las tareas más importantes empezadas antes de la introducción de la Causa de Frank Duff fue el acceso al archivo de la Legión con el fin de sacar todas las cartas autorizadas por él.

 

El archivar cronológicamente las aproximadamente 30.000 cartas que escribió empezó a principios de los 90 y llevó unos 10 años de trabajo semanal a tiempo parcial llegar a la finalización. En el archivo de la Legión hay varios miles de archivos llenos de la correspondencia mantenida durante muchos años con los Consejos de la Legión en todo el mundo.

El producto de esta ardua tarea ocupa con orgullo las estanterías de la oficina de la Causa en 212 carpetas de anillas.

Asimismo se han hecho esfuerzos por reunir todas las fotografías y diapositivas tomadas por él o de él. También de estas hay miles.

Material biográfico, libros y folletos, recortes de periódico y artículos fueron también recogidos y se hicieron varias entrevistas de audio no oficiales a personas de edad avanzada cuyos recuerdos se consideraron de importancia.

 

La hermana Coronata trabajando sobre los documentos para la Causa.

 
 

Para no cansar al lector con tantos detalles será suficiente con hacer una lista de otras actividades que también se han desarrollado:

Todas las fotos y diapositivas están siendo escaneadas a formato digital.

Los manuscritos sin publicar están siendo pasados a máquina.

Las entrevistas informales en video con muchos que conocieron a Frank Duff están siendo presentadas.

Recortes de periódicos y artículos recogidos a lo largo de décadas están siendo cotejados.

Miles de cartas enviadas a Frank Duff están siendo analizadas.

Fr. McCarthy en la oficina de la Causa.

Se está verificando un segundo rastreo a través del archivo de la Legión. Lo que ahora llamamos "Día de Manos a la Obra" ha sido organizado durante un número de sábados, empezando con la celebración de la Eucaristía. Una media de unos 60 legionarios asiste y examina los archivos en busca de algún material valioso relacionado con la Causa.

Todos los cabos aquí descritos serán atados por el Vice Postulador para presentarlos al Arzobispo de Dublín Diarmuid Martin.

Mientras tanto, se nos exhorta a todos a recitar diariamente la oración para la Beatificación del Siervo de Dios Frank Duff si esa es la voluntad de Dios.

 

Hasta aquí todo bien. Cuando se nombró al  P. Bede McGregor O.P. como vice-postulador de la Causa de Frank Duff en Junio de 1996, los trabajos de la causa tomaron un nuevo ímpetu. Fueron nombrados como jueces y notarios: el tribunal investigador oficial y un equipo de religiosos y laicos experimentados. Se hicieron entrevistas formales bajo juramento, cuyos detalles han sido transcritos, testificados y firmados. Estos testimonios constituyen una fuente primordial en las pruebas que deben aportarse al Arzobispo de Dublín sobre la vida de heroicas virtudes vivida por nuestro Fundador.

En Septiembre de 2003 al que esto escribe, por amable concesión de su Obispo John Magee, se le concedió permiso para dejar sus obligaciones en su diócesis nativa de Cloyne, Irlanda, para trabajar a tiempo completo en la Causa de Frank Duff. Durante
 
     
Publicado en la Revista Maria Legionis 4 de 2005.